Hombre multifacético, de tendencia social

González Salas comprendió que había que organizarse socialmente; escribió historias sobre los trabajadores.
Una calle, frente a la Plaza Palmas, lleva su nombre.
Una calle, frente a la Plaza Palmas, lleva su nombre. (Yazmín Sánchez)

Tampico

El padre Carlos González Salas es un hombre multifacético, de una tendencia social increíble, expresó el cronista vitalicio Marco Antonio Flores Torres.

“Nace a principios del siglo XX, tiene la oportunidad de estar en Roma, de abrevar todos esos conceptos sociales que el mismo Karol Wojtyla mostró.

Llega a Tampico, empieza como religioso pero comprende que la actividad social es importante, e inmediatamente organiza las cooperativas pesqueras, los camaroneros del Golfo, inicia una caja de ahorro la cual blindó cuando llegó la crisis.

“Fue un hombre que comprendió que había que organizarse socialmente, siempre escribió historias sobre los trabajadores, le gustaba la poesía femenina, fue periodista de El Mundo, entrevistó a Gabriela Mistral”.

Dijo que escribió un sinnúmero de libros, de trabajos de sociología, religión, la historia de la ciudad, fue nombrado cronista vitalicio, hizo una serie de actividades importantes.“Su libro más importante es ‘Tampico es lo azul’, una gran compilación histórica, así como ‘Mi ciudad’ y ‘Reloj en vela’”.

Apuntó que  llegó a ser canónigo de la Iglesia, descollando de manera importante; fue archivista de la Catedral, fundador y declarado master en Filosofía en el IEST por ser el iniciador de la escuela de Filosofía.

“Estamos a cuatro años de recordar al padre Carlos González Salas. Rubén Núñez de Cáceres, otra persona cercana a él, hablará del aspecto humano; Gustavo Compeán Bibriesca, y un servidor haremos remembranza de sus momentos más importantes, un hombre que trascendió y que tuvo gran importancia”.

Indicó que el archivo de la ciudad lleva el nombre de Carlos González Salas porque lo instituyó, vio la manera de rescatarlo y dejarlo en una mejor posición, lo cual fue un acto de mucha importancia. Además recibió la presea Fray Andrés de Olmos.Hoy, Flores Torres posee la estafeta de González Salas.

“Yo me aventé muchos años siendo su adjunto para poder aprender un poco, y después me tocó ser el cronista vitalicio. Hay una calle que lleva su nombre, cerca de Plaza Palmas. Es un personaje de mucha trascendencia, lo debemos recordar ampliamente”.