Cardenal condena impunidad en México

Robles Ortega señala que la violencia y corrupción no desaparecerá en tanto no haya voluntad política 

Guadalajara

El problema no es la carencia de leyes adecuadas en la resolución de los crímenes que se cometen con impunidad en México, sino la falta de voluntad política para encausar a los responsables. No castigar los delitos es una característica de nuestro proceso como nación, condenó el Cardenal de Guadalajara, Francisco Robles Ortega. 

A casi 23 años de la muerte del Cardenal Juan Jesús Posadas Ocampo, quien fuera ultimado a tiros el 24 de mayo de 1993 en el aeropuerto de Guadalajara, las autoridades estatales y federales no han esclarecido los hechos. Es evidente la falta de voluntad y de determinación para hacerle frente a los sucesos tan lamentables que lastiman al país. 

“La impunidad es una característica de nuestro proceso como nación, precisamente por eso se ha incrementando la corrupción, los delitos, los desaparecidos, los secuestrados, porque no hay aplicación de la ley, no hay investigación, no hay condena”, repudió el prelado. 

Es un elemento contracultural de nuestro sistema, conforme avanza el tiempo los funcionarios pierden interés en las investigaciones. Se pierden los casos, se abandona la lucha por la justicia. El tema, aunque no está jurídicamente cerrado, tampoco parece que avanzará, señaló Robles Ortega, luego de aclarar que pese a esperar el pronto esclarecimiento, la Iglesia no presionará para que así suceda. 

“Lo que sí parece claro es que no hay la voluntad de las instancias a las que corresponde el grado de avance de las investigaciones, no parece haber voluntad de ir adelante con esta investigación”. 

Además, reconoció un incremento desmedido en la violencia. A mayor desarrollo tecnológico, mencionó, se observa un retroceso en la conciencia humana y en la sensibilización con los demás. “Pareciera que el hombre está dando pasos hacia atrás, en el sentido de que hay que descalificar, desaparecer a todo aquél que no piensa como yo. Esto es muy grave”

Si las autoridades no contraatacan, la sociedad, aseveró, deberá de hacerlo con el reconocimiento de la dignidad que cada uno posee, con el respeto a la libertad y a la sociedad en general, puesto que ese ambiente de intranquilidad bloquea el progreso de la condición humana. 

Respecto al pronunciamiento del gobierno del estado sobre la despenalización de la mariguana, el purpurado pese a respetarlo, sí reforzará en los laicos la sabiduría y “valores” ante los temas que atentan contra la dignidad, salud e integridad.