“Cárceles del país tienen un sistema paralelo de control”

Según la especialista en ciencias penales, desde hace 200 años la prisión ha sido una sucesión continua de poderes.
Las autoridades insisten en no tener reportes de delitos en el interior de los reclusorios.
Las autoridades insisten en no tener reportes de delitos en el interior de los reclusorios. (Roberto Alanís)

Monterrey

A la par de la autoridad, se ha dado a conocer que en las cárceles del país existe un sistema paralelo de control de presos.

Irma Cavazos, investigadora del Instituto Nacional de Ciencias Penales, brindó algunos datos a MILENIO Monterrey en los que explicó que dentro de las cárceles los presos comienzan a controlarse a sí mismos y desbancan al control de la institución penitenciaria.

“No hay un único control en ninguna institución en ningún lugar del mundo y en ningún tema, todos los controles son difusos”, reveló, “el poder no se puede detener con dos manos”.

Según la especialista, desde hace 200 años la prisión ha sido una sucesión continua de poderes.

“Se requiere de toda una elite de poder para poderlo soportar, porque el director requiere del más malandro de la cárcel para controlar a los presos, pero también requiere del mas malandro de los custodios para que no se le revelen”, dijo.

Una de las razones por la que las autoridades no han reconocido que hay delitos adentro de las instituciones, explicó, se debe a que son hechos que en “teoría” no deberían ocurrir.

“Es un problema estructural y las estructuras se pueden volver a construir cuando se rompen, creo que todo nuestro sistema penal, todo nuestro sistema de reinserción social esta caduco.

“Si aquí extorsionan, matan, violan y el estado no reconoce es porque estamos en un estado así de espantoso”, destacó.

De acuerdo a la analista, quienes tienen más tiempo dentro de la cárcel y mayor “control”, son los indicados para iniciar su negocio dentro de los penales, por ello se crea el sistema paralelo de control a quienes resguardan el sitio.

En la entidad, Jorge Domene Zambrano, vocero de Seguridad de Nuevo León, ha insistido en no tener al momento casos de cobro de piso al interior de las cárceles; versión que posteriormente fue refutada por la Comisión Estatal de Derechos Humanos (CEDH), al evidenciar que tan solo en 2014 se han reportado ocho casos.