Los niños no tienen miedo a morir: Ofelia Ramírez

En el Hospital infantil, las Tanatólogas, el área de Trabajo Social y Enfermería, son los ángeles guardianes de los pequeños pacientes. Algunos preguntan si allá con Dios habrá comida.
Los niños son los pacientes que nunca tienen miedo a morir.
Los niños son los pacientes que nunca tienen miedo a morir. (Miguel Ángel González Jiménez)

Torreón, Coahuila

Los niños son los que menos le temen a la muerte, es para ellos un proceso sin miedos, algunos sin dolor, lo ven como una parte natural de la vida.

El grupo de hematología del Hospital Infantil es un espacio de unión, ahí se encuentran menores que incluso dicen, quieren seguir enfermos porque les dan regalos y sorpresas.

"Se les apapacha, se les da mucho amor y son muy consentidoras, tanto el personal de Tanatología como Trabajo Social y Enfermería".

Existen quienes preguntan si en el cielo habrá comida. Las Tanatólogas, el área de Trabajo Social y Enfermería, son los ángeles guardianes de los pequeños pacientes.

En México se estima que existen anualmente entre 5,000 y 6,000 casos nuevos de cáncer en menores de 18 años.

Entre los que destacan principalmente las leucemias, que representan el 52% del total de los casos, linfomas el 10% y los tumores del sistema nervioso central el 10%.

La sobrevida estimada en México es del 56% del diagnóstico. La razón de Incidencia de casos de cáncer es de 9 casos por 100 mil menores de 18 años para población no derechohabiente en la República Mexicana.

México tiene un promedio anual de 2,150 muertes por cáncer infantil en la última década.

El cáncer infantil es la principal causa de muerte por enfermedad en mexicanos entre 5 y 14 años de edad, conforme a las cifras preliminares reportadas en el Sistema Estadístico Epidemiológico de las Defunciones

En el área de Hematología del Hospital Infantil de Torreón se encuentra el área de Tanatología, a cargo de Ofelia Ramírez Ramírez y tiene este 8 años de ofrecer acompañamiento a familiares principalmente.

"El área de hematología del Hospital Infantil existe una camaradería impresionante, un apoyo y unión, los familiares y los pacientes se conocen muy bien".

"Ellos ven a la muerte como debe de ser, parte natural de la vida. Yo creo que la mayoría quiere hacer el trabajo social, voluntariado o de acompañamiento de menores son los más vulnerables y sensibles, creemos sin embargo que no es verdad", señaló.

Recordó que un pequeño de los que recibía su tratamiento decía que quería seguir enfermo, porque de esta manera recibía muchos regalos, sorpresas y visitas, eran concedidos sus deseos.

"Se les apapacha, se les da mucho amor y son muy consentidoras, tanto el personal de Tanatología como Trabajo Social y Enfermería".

Existen quienes preguntan si en el cielo habrá comida. Las Tanatólogas, el área de Trabajo Social y Enfermería, son los ángeles guardianes de los pequeños pacientes.

Ellas son las ángeles guardianes, son cálidas. Se trabaja más con los deseos que con los sufrimientos. El deseo que tienen a su corta edad de conocer a algún personaje, que les lleven alimentos".

"Carlos falleció hace 11 años era un niño de 9 y me preguntaba: dónde está Dios, ¿hay comida?. Él me estaba hablando de su propia muerte. Me preguntaba si se podía llevar su ropa y juguetes. Hablaba de su propia muerte sin miedo, preguntándome ¿a dónde voy?".

Me hablaba de que Dios era muy bueno y que habría comida que le gusta y juguetes. Él no le tenía miedo a morir, de hecho no me ha tocado ningún niño que me haya manifestado el miedo al fallecimiento", finalizó.