"Mi reto fue aceptar mi realidad y darle con ganas"

Cecilia Macías Hernández, hija, hermana y amiga que vive intensamente cada día. En 2010 se sintió mal y fue al médico, le diagnosticaron cáncer de mama en fase 2.
Unidad de oncología en la clínica 71 del IMSS.
Unidad de oncología en la clínica 71 del IMSS. (Manuel Guadarrama/Archivo.)

Torreón, Coahuila

No ha perdido su sonrisa, es la misma compañera amable y eficiente, está agradecida con la vida y con su familia, nunca se desligó de su centro de trabajo y desde que se auto exploró y sintió dolor en su seno aceptó que pasaba algo serio con su salud.

Es Cecilia Macías Hernández, hija, hermana y amiga que vive intensamente cada día. En 2010 se sintió mal y fue al médico, le diagnosticaron cáncer de mama en fase 2.

“Claro tuve que hacer fila en el IMSS, ir, venir, aprender cosas, sobrellevar el cáncer, pero aquí estoy gracias a los médicos, enfermeras y trabajadores de oncología en la Clínica 71".

Platicó con el médico del IMSS, con su mamá, su familia y sus amigos, tenía cáncer maligno y desde que lo supo lo aceptó y decidió enfrentarlo con el apoyo de su gente y de los médicos que le han atendido desde entonces en la Clínica de Especialidades 71 del IMSS de Torreón.

Le extirparon el seno y comenzó las sesiones de quimioterapia y radioterapia que terminarán en 2016, perdió su cabello, las uñas se le pusieron moradas y en ningún momento perdió el ánimo. Ayudó mucho la atención que recibió desde el primer momento.

“Hay gente que se queja del Seguro Social, yo, la verdad, sólo he recibido apoyo, muy buena atención y los mejores consejos desde el principio, cuando pregunté si tenía que ir al psicólogo, la respuesta fue no, porque había aceptado mi enfermedad y había decidido hacerle frente”, sostuvo.

Desde ese momento se ha dedicado a preguntar todo sobre los efectos de la quimioterapia, los achaques, los vómitos, el avance del cáncer, la operación quirúrgica.

Y siempre acompañada de su mamá, Cecilia dijo sobre esta situación, “para todos lados voy con mi mamá y en el IMSS creían que yo era la que acompañaba a mi mamá, cuando era al revés”.

También tuvo el apoyo de su centro de trabajo, dijo “estaba un buen rector en la universidad que trabajo, mismo que me permitió seguir colaborando desde mi casa y mis compañeros de trabajo siempre han estado pendientes de mi avance y ahora que veo que voy de salida, aprecio aún más todo ese respaldo”.

“Hay gente que se queja del Seguro Social, yo, la verdad, sólo he recibido apoyo, muy buena atención y los mejores consejos desde el principio".

Cecilia Macías sonríe, hace una pausa y recuerda “claro tuve que hacer fila en el IMSS, ir, venir, aprender cosas, sobrellevar el cáncer, pero aquí estoy gracias a los médicos, enfermeras y trabajadores de oncología en la Clínica 71, a quienes tengo que agradecer su disciplina y apoyo, lo mismo que a toda mi familia y amigos”.

Ahora, Cecilia tiene su propio cabello, mantiene su sonrisa de siempre y sigue trabajando, su reto fue “aceptar mi realidad y a darle, con decisión, hacer lo que fuera necesario, por eso no necesité ayuda psicológica, eso es lo que pudiera decirle a alguien que sea diagnosticada de cáncer de mama, como me sucedió en 2010”.

“No tuve achaques, ni vómitos, cumplo con las normas, con las quimios y así seguiré hasta 2016”.