Anabel, ejemplo de enseñanza en tiempos difíciles

El 24 de febrero del año pasado se le realizó una biopsia y el 04 de marzo se le diagnosticó cáncer. El trabajo y esfuerzo le han permitido enfrentar la enfermedad para no deprimirse.
Anabel agradece el apoyo recibido.
Anabel agradece el apoyo recibido. (Manuel Guadarrama/Archivo.)

Torreón, Coahuila

Anabel Rodríguez Salazar es una contadora pública competente. También es maestra de vocación y su esfuerzo ha permitido que el Sistema de Administración Tributaria le abra las puertas a sus alumnos para realizar prácticas profesionales.

La mujer de 43 años es indudablemente valiente. Aseguró que tras las confirmación del diagnóstico se piensa y se plantea el escenario de la muerte.

Anabel también es una mujer hermosa de piel clara y ojos grandes que lleva su cabello diminuto, casi al ras del cuero cabelludo. Y es valiente pues a pesar de padecer cáncer de mama no se ha dejado vencer por la enfermedad y todos los días enfrenta grandes batallas de donde ha salido fortalecida junto a su familia.

Esta contadora y profesora del Cbtis 196, ubicado en el municipio de Matamoros, Coahuila, pese a la adversidad jamás se venció. El 24 de febrero del año anterior se le realizó una biopsia y el 04 de marzo se le diagnosticó cáncer.

“Me deprimía estar en la cama experimentando la enfermedad. Para mí el trabajo fue una terapia y aunque me dieron incapacidad no la tomé, sólo algunos días para descansar después de las quimioterapias”, dijo.

A pesar de su esfuerzo la profesora fue removida de la Jefatura de Servicios Docentes en el plantel técnico, situación que en ámbito emocional, confiesa, le pegó mucho.

Fue una experiencia muy amarga, pero aseguró que ante hechos como ese, el consejo para las mujeres que sufren de cáncer y de discriminación es que no se dejen.

“Creo en Dios y en la justicia. Si no tengo justicia se debe buscar, promover. En mi caso puedo decir que soy maestra por convicción. Yo abrí la puerta para que mis muchachos entraran al SAT, allí los capacitan, los becan. Son los únicos alumnos a nivel bachiller que realizan prácticas y eso habla de que están al nivel de la Facultad de Administración. Eso ningún otro plantel lo ha logrado”, aseveró.

Anabel es una mujer de 43 años, indudablemente valiente. Aseguró que tras las confirmación del diagnóstico se piensa y se plantea el escenario de la muerte.

“Creo en Dios y en la justicia. Si no tengo justicia se debe buscar, promover".

Por ello buscó apoyo en la Casa Shefino y el Grupo Magnolia, donde se le reforzó la esperanza y se fortaleció para enfrentar la enfermedad.

Ahora ha configurado un grupo de ayuda para personas que padecen el cáncer en el propio plantel del Cbtis 196, en Matamoros.

“Es una posibilidad de compartir experiencias y no sentirnos solas. El grupo, que no hay uno formal en Matamoros, permite poder ayudar emocionalmente a salir adelante”, concluyó.