El cáncer no representa el final de la vida

La entrenadora lagunera de futbol infantil y juvenil, Esther Hernández enfrentó la enfermedad y posteriormente se convirtió en la inspiración de decenas de niños, ahora ya jóvenes.
Entrenadora lagunera de futbol infantil y juvenil, Esther Hernández.
Entrenadora lagunera de futbol infantil y juvenil, Esther Hernández. (Milenio Digital)

Torreón, Coahuila

La entrenadora lagunera de futbol infantil y juvenil, Esther Hernández, ha demostrado que un diagnóstico de cáncer no representa el final de una vida.

Prueba de ello es su vida que ha entrelazado con el futbol, iniciar primero como madre de familia preocupada, un equipo conformado por sus hijos y sobrinos en el parque de su colonia.

Posteriormente se convirtió en la inspiración de decenas de niños, ahora ya jóvenes que le agradecen el llevarles de la mano por el camino del deporte y de la superación.

A pesar de que hace tres años le diagnosticaron cáncer de mama, el amor por sus niños la llevó a superar las afectaciones que genera en el organismo el tratamiento.

Su equipo, integrado inicialmente por unos cuantos familiares, creció hasta ser un grupo de 50 niños, sumándose vecinos y menores de colonias aledañas, quienes con su apoyo participaron en diversos torneos, con buenos resultados, entrenando en Unidad Deportiva en Gómez Palacio.

Inicialmente sin conocimiento alguno sobre la dirección técnica de un equipo, se capacitó para organizar los entrenamientos, durante cinco años, estuvo al frente de “Los Boys” y “Los Juniors”, nombres que dieron a los equipos.

El año pasado fue nombrada embajadora del Proyecto Rosa, al ser sobreviviente del cáncer de mama y por su labor en la promoción del deporte.

Embajadora del Project Pink 2014, el jugador Oswaldo Sánchez le hizo entrega de su jersey rosa edición 2014 y sin haberlo planeado, pudo saludar a su ex jugador y máximo goleador Gerardo Rodríguez, que hoy en día juega con las selección Sub 15 de las Fuerzas Básicas de Santos Laguna.

Recordó que acudió acompañada de algunos de los integrantes de sus equipos, ahora ya adolescentes, quienes conocieron a los integrantes del equipo. Aun con el proceso de quimioterapias, lo que la hizo alejarse de las canchas y de sus equipos, sigue en pie de lucha.

Cabe destacar que ella pertenece a Mujeres Salvando Mujeres, asociación civil lagunera que organiza las “Carreras en Tacones” por la lucha contra la enfermedad.