En la mayoría de los casos es posible dejar de fumar

El monóxido disminuye la oxigenación, por ende afecta la tersura de la piel y genera un envejecimiento prematuro.
Diputados federales propusieron incrementar el impuesto al tabaco para compensar el recorte al sector salud, contemplado en el presupuesto 2017.
La nicotina tiene absorción sistémica y llega a todo el organismo por eso se asocia al envejecimiento prematuro. (Cuartoscuro-Archivo)

Torreón, Coahuila

La nicotina tiene absorción sistémica y llega a todo el organismo por eso se asocia al envejecimiento prematuro, a enfermedades del corazón, a diversos tipos de cáncer, provoca daños en el sistema respiratorio, digestivo, reumatológico y en vías urinarias, además de los problemas respiratorios que genera.

En el marco del Día Mundial de No Fumar, la especialista en neumología adscrita a la Unidad Médica de Atención Ambulatoria (UMAA) No. 89 del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), Alejandra Moncada López, invita a la población a ser consciente de los daños que causa el tabaquismo y a cambiarlo por un estilo de vida activo y saludable.

Los químicos del cigarro interfieren en el proceso de cicatrización, por eso cuando una persona se va a someter a una intervención quirúrgica se le sugiere que deje de fumar semanas antes y después.

Sostiene que se trata de un hábito ligado a la voluntad, de ahí que en la mayoría de los casos puede eliminarse con sólo tener plena conciencia de lo grave que es, tanto para el organismo de quien fuma, como de las personas que están a su alrededor y que conviven con él.

El monóxido disminuye la oxigenación, por ende afecta la tersura de la piel y genera un envejecimiento prematuro.

Los químicos que contiene el cigarrillo provocan una engrozamiento de la capa externa de la piel, que medicamente se define como hiperqueratosis y afecta la sensibilidad en los dedos.

En el caso del sistema cardiovascular fumar provoca vasoconstricción en las arterias, reduce el calibre de las mismas y dificulta el riego coronario,aumenta el ritmo cardíaco y la tensión arterial, favorece la aparición de arterioesclerosis e incrementa la necesidad de oxígeno del organismo.

Por ende las personas que fuman tienen mucho más riesgo de presentar un infarto y llevan una pobre calidad de vida en comparación con alguien que no fuma y que además hace deporte.

De igual forma, se produce un deterioro en la función pulmonar, suele presentarse tos crónica, moco espeso, las enfermedades como la gripe tardan más en curar, así como las patologías relacionadas con el aparato respiratorio hasta llegar a la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC).

En lo que respecta al sistema digestivo, el tabaco provoca gastritis, úlcera y esofagitis por reflujo, sobre todo en aquellas personas que fuman en ayunas y en las mujeres que utilizan el tabaco como método para inhibir el apetito.

El hábito de fumar se asocia también al cáncer broncogénico, cáncer en la cavidad oral, cáncer en laringe, vejiga y en los riñones.

Explica que los químicos del cigarro interfieren en el proceso de cicatrización por eso cuando una persona se va a someter a una intervención quirúrgica se le sugiere que deje de fumar semanas antes y después.

La especialista invita a la población a que cuando menos este día se evite fumar, se haga conciencia y de manera gradual se vaya modificando hasta eliminar este hábito que deteriora la salud de manera tan significativa.