Cáncer de pulmón, segunda causa de muerte en La Laguna por tumores

El Médico Internista con subespecialidad en Geriatría, Israel Soto Rivas, señala que el consumo del tabaco se ha ido incrementando durante los últimos siete años.
No afecta a las células sanas y mejora los síntomas del padecimiento.
Cáncer de pulmón, segunda causa de muerte en La Laguna por tumores. (Mónica González)

Torreón, Coahuila

En base a la estadística de la Secretaría de Salud en la Comarca Lagunera de Coahuila, en el primer trimestre de 2016 fue el cáncer de pulmón el que ocupó el segundo lugar en mortalidad (19).

Esto en relación al resto, con una diferencia de solo un caso en torno a la afectación de cáncer mama que tuvo 20 fallecimientos y ocupa el primer lugar en muertes por cáncer.

En total, se registraron 185 fallecimientos por algún tipo de cáncer en la Comarca de enero a marzo.

El peor de los vicios que puede consumir el cuerpo humano es el cigarro, porque desde que el consumidor lo fuma se registra en la lengua irritación enfaringe, vías respiratorias superiores e inferiores.

Francisco I. Madero contabilizó cuatro fallecimientos, Matamoros dos, San Pedro 3, Torreón 9 y Viesca 1. 

La Organización Mundial de la Salud (OMS) establece que se denominan productos del tabaco los que están hechos total o parcialmente con tabaco, sean para fumar, chupar, masticar o esnifar.

Todos contienen nicotina, un ingrediente psicoactivo muy adictivo. El consumo de tabaco es uno de los principales factores de riesgo de varias enfermedades crónicas, como el cáncer y las enfermedades pulmonares y cardiovasculares.

A pesar de ello, su consumo está muy extendido en todo el mundo. Varios países disponen de leyes que restringen la publicidad del tabaco, regulan quién puede comprar y consumir productos del tabaco, y dónde se puede fumar.

Por su parte, el Médico Internista con sub especialidad en Geriatría, Israel Soto Rivas, entrevistado en torno al impacto del tabaco en el cuerpo humano señala que ha ido en incremento durante los últimos siete años y en más del 40 por ciento de la población.

“El tabaco como tal no tiene todo lo nocivo sino el proceso bioquímico para su producción. Actualmente se tienen más de 200 sustancias cancerígenas dentro del cigarro, además de que se tienen las lesiones derivadas de los depósitos de estas sustancias en el cuerpo humano.

Los spots comerciales dicen que el consumo de las sustancias provocan daños en la salud, sin embargo, no es que penetre tanto estas campañas ya que siguen fumando”, señala.

En trabajos de investigación médica se establece que el impacto del cigarro va relacionado al rol social, es decir, con quien se junta el fumador, platica, convive y socializa es aceptable hasta cierto punto el que se conviva con personas fumadoras.

Señala que existen casos muy inusuales cuyo consumidor fuma diariamente dos cajetillas diarias y no se le observa afectación pulmonar, esto por componentes genéticos.

“Nosotros tenemos el índice tabáquico que se obtiene con el número de cigarros fumados al año por la cantidad de años consumiéndolo y dependiendo de ello se determina el riesgo para cáncer, bronquitis, o incluso daño en el pulmón y/o cáncer. También el tabaco provoca daños en el corazón, lesiones vasculares, incluso amputaciones”.

El consumo de tabaco es uno de los principales factores de riesgo de varias enfermedades crónicas, como el cáncer y las enfermedades pulmonares y cardiovasculares.

El peor de los vicios que puede consumir el cuerpo humano es el cigarro, porque desde que el consumidor lo fuma se registra en la lengua irritación enfaringe, vías respiratorias superiores e inferiores.

En México la población geriátrica es a partir de los 65 años de edad y es a partir de esa edad cuando los hábitos buenos o malos comienzan a cobrar las facturas o brindar beneficios.

"Un envejecimiento exitoso está en proporción al estilo de vida que llevó el adulto en la adolescencia o de adulto joven pues si se consumieron cigarros, no se hizo ejercicio o no se seguía una dieta balanceada este no será tan exitoso", expone.

El especialista comenta que más del 65% de pacientes geriátricos en México ha tenido algún contacto con el cigarro y de los pacientes hospitalizados casi el 50 por ciento tuvo contacto con el tabaco.