“Somos más cobardes al ver una amputación de seno”

El sexólogo Silvestre Faya dice que el hombre regularmente reacciona haciendo una separación emocional de lo que le pasa a su compañera. No tienen la capacidad de soportar el dolor como una mujer.
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Los hombres aguantan poco el impacto de un diagnóstico así en sus parejas. (Shutterstock)

Torreón, Coahuila

"Por miedo, debilidad y desinformación, los hombres que enfrentan con su pareja el cáncer de mama, tienden a alejarse y dejarlas a la deriva en el problema, principalmente cuando la amputación de uno o de los dos senos, es irremediable".

El sexólogo Silvestre Faya Romero señaló lo anterior y añadió que el hombre regularmente reacciona haciendo una separación emocional de lo que le pasa a su compañera.

“El amor se demuestra estando presente”. Aunque no vaya a ofrecerle una solución médica, para Faya Romero, es necesario que la pareja la acompañe durante todo el proceso, desde la detección del cáncer, la conformación del diagnóstico, así como la terapia.

Cuando se pierde esa parte tan importante de la mujer, el hombre se siente amedrentado, considerando que los pechos son áreas erógenas y al ver la ausencia de estas partes del cuerpo de la mujer puede reaccionar atemorizado al punto de no tener la iniciativa sexual.

Faya Romero comentó que no existe información precisa de cuántos son los hombres que abandonan a sus parejas y solicitan el divorcio cuando se les diagnostica cáncer de mama y sufren la amputación de uno de sus senos o de los dos, sin embargo, se conoce de muchos casos.

De igual forma, el sexólogo dijo que los hombres son más “cobardes” al ver la situación de una amputación de seno, porque no tienen la capacidad de soportar el dolor como una mujer, “son medrosos, corren frente a lo que les causa miedo”.

A raíz de su experiencia clínica, las mujeres que acuden en busca de su ayuda para recibir terapia sexual, desean recuperar su matrimonio.

El apoyo tanto del sexólogo como un psicólogo es fundamental para ayudar a la pareja a enfrentar esta situación, y evitar la separación.

Recordó que para las personas que sufren la pérdida de uno o de los dos senos, viven una sexualidad de temor, una vez que la imagen corporal se ve afectada, “la mujer ya no tiene la confianza en sí misma para iniciar una relación en pareja”.

Dijo que es importante que la señora, tanto como el señor, se involucren en el proceso, es decir, que la mujer no vaya a las consultas médicas sola, que se sienta apoyada, querida y que el marido tenga la intención no sólo de entender lo que pasa, sino de comprender que este es uno de los tragos amargos que les ofrece la vida.

Además de la imagen, la vida sexual también se ve interrumpida debido a que los procedimientos médicos que conlleva el cáncer de mama, alteran la respuesta natural de ciertas partes del cuerpo.

“Todas las mucosas responden con resequedad y con producción a veces de infecciones por hongos, porque la quimioterapia, acaba con el sistema defensivo del cuerpo, la vagina se reseca y se tornan dolorosas las relaciones sexuales”, dijo.

Para las personas que sufren la pérdida de uno o de los dos senos, viven una sexualidad de temor, una vez que la imagen corporal se ve afectada.

Recomendó a esas personas que tengan relaciones sexuales sin penetración, que recurren a las caricias y a la masturbación conjunta, pero que no dejen de tener relaciones, antes, durante y después de los procedimientos para atender el cáncer de mama.

“Debe existir una vida sexual constante, una comunicación en la pareja en donde la mujer se sienta querida, acompañada y deseada pese a la situación que pasa”, mencionó.

Asimismo, señaló que una vez que se se amputa un seno, la mujer al momento de verse al espejo se auto rechaza y además de no iniciar la relación sexual con su pareja, la posterga.

“Lo verdaderamente importante, es que no se pierda la comunicación amorosa”, enfatizó Faya Romero.

Las recomendaciones del doctor a las parejas que enfrentan esta situación, es que no dejen que sus esposas enfrenten el problema solas, pues lo que atañe a la vida sexual le atañe a la pareja y no a una persona.