Una vez más luchan por sobrevivir al cáncer

Yolanda Castañeda y Cony Torres fueron atacadas por la enfermedad, ambas tienen años recibiendo tratamiento y sometiéndose a cirugías, pero no pierden la esperanza de salir adelante.
Yolanda Castañeda y Cony Torres, luchan desde hace años contra el cáncer de mama.
Yolanda Castañeda y Cony Torres, luchan desde hace años contra el cáncer de mama. (Manuel Guadarrama)

Torreón, Coahuila

A Yolanda Castañeda y Cony Torres el cáncer las ha unido y hoy, más que amigas, son hermanas.

Las historias de vida son diferentes, pero tienen en común el deseo de seguir adelante, la fe, la esperanza y la fortaleza para levantarse nuevamente, como la primera vez que les dieron el lamentable diagnóstico, ambas ya han sido sobrevivientes de cáncer de mama, pero ahora están en la lucha, por volverlo a ser.

"Mi problema es que se hizo metástasis y cuando esto pasa, se va a otras partes de tu cuerpo, ahorita está en mis pulmones y en la parte superior del lado izquierdo del fémur".

En el día del Divino NIño, ambas participan en la organización de las festividades que realiza el oncólogo Eduardo Palacios Sánchez, por quien sienten un gran respeto, cariño y admiración por las atenciones que han recibido.

Yolanda, tiene 9 años luchando contra el cáncer, primero le diagnosticaron de mama y ahora está en los pulmones, desde hace un año está con tratamiento, peleando para erradicarlo.

Como el doctor les dice a sus pacientes, el 60% es el medicamento y el resto es el paciente, por eso aseguró que mantiene una actitud positiva para lograr superar la enfermedad.

Yolanda, ya ha vencido al cáncer en tres ocasiones, esta es la cuarta vez que vuelve a su cuerpo y asegura que seguirá luchando cada día.

Madre de dos hijos, el mayor de 13 y el menor de 11 años recordó que el más pequeño tenía 3 años cuando le dieron el diagnóstico la primera vez, "ya son once años, mi hijo ya está grande, bendito Dios, para Gloria de Dios".

Los hijos, su motor y su esposo el sostén, que cada día está con ella hombro con hombro y en los momentos de flaqueza, le brinda la fuerza que necesita para continuar con sus tratamientos de quimioterapia.

Con una bolita abajo del seno, porque según su experiencia el cáncer no está solamente en esta esta zona precisamente, sino también alrededor, inició su lucha.

Luego de 2 años de la masectomía y el tratamiento, el cáncer apareció, pero volvió a salir adelante, como en una tercera ocasión y ahora, su fortaleza es más grande al igual que su esperanza, que la primera vez.

La historia de Cony, es diferente en cuanto al proceso de la lucha con la enfermedad, pero es similar en el sentimiento de vencerla.

Los diagnósticos incorrectos por un ginecólogo sin especialización en oncología, ocasionó que retrasara la atención al cáncer de mama, que también descubrió por la presencia de una bolita.

En el 2010, dijo, la presencia de esta irregularidad en el área del seno, la llevó con un ginecólogo, hizo que empezara con un tratamiento hormonal debido a que el diagnóstico aseguraba que era grasa, sin embargo al pasar los meses, al contrario de disminuir, creció.

Con las insistencia del ginecólogo en que no era necesidad de operación, el tiempo y la falta de recursos suficientes, al periodo de un año se hicieron dos y después se unieron.

Al momento en que observa que ya el problema es más grande, pide consejos y la muestra a una enfermera asistente de un oncólogo, en la clínica de Especialidades número 71 del IMSS, quien le recomendó una atención rápida y especializada.

Acudió a una cita al Hospital de la Mujer en donde el diagnóstico fue fatal, ya que requería de manera urgente internarse y una cirugía.

"Me dio coraje la forma en que el doctor lo manejó, porque yo entiendo que ellos ya están familiarizados con esto y que es su manera de hablarlo, pero los hijos no".

Para Cony, el peor momento fue que a su hija Marisol, le dieran el diagnóstico.

En ese momento empezó la lucha, era abril del 2011. Sin embargo, debido a que no tenía 80 mil pesos para internarse, acudió al Seguro Social, su cirugía se suspendió en ese momento y empezó su tratamiento para recuperación

En un año tuvo 8 quimioterapias, 25 radiaciones y lleva 5 cirugías, "pero desgraciadamente, en septiembre del año pasado regresó a mi cuerpo y ahorita tengo metástasis en el sistema óseo y pulmón derecho".

Para Cony, lo mejor fue atenderse en el Seguro Social, ya que asegura que de estar en otro lado, actualmente no estuviera contando su historia.

Aunado a la familia de sangre, Yolanda y Cony se han convertido en hermanas, se acompañan en este camino con la actitud de que saldrán victoriosas, ambas son ejemplo para las personas vencidas por los problemas mínimos, muestran de fortaleza, fe y esperanza en Dios para seguir luchando por la vida.