Comercio organizado pierde 10% por robo hormiga

El delito persiste en Torreón pese a los esfuerzos de los empresarios al implementar medidas de seguridad más sofisticadas. Reconocen que no ha aumentado pero tampoco a disminuido.

Torreón, Coahuila

En la reunión ordinaria del Grupo Empresarial de La Laguna (GEL), Carlos Rangel Orona, vocero de la agrupación y presidente de la Cámara de Comercio de Torreón, lamentó que el delito de "farderismo" persista ante los esfuerzos de los propios comerciantes que han implementado medidas de seguridad más sofisticadas y tratar de desincentivar el crecimiento de este delito.

Aseguró que el también llamado "robo hormiga", afecta en la utilidad de los comerciantes, ya que las ganancias caen hasta 10%, tratándose de tiendas de conveniencia, índice que se eleva conforme aumenta las dimensiones de los comercios, tratándose de grandes cadenas comerciales y departamentales.

Reconoció que si bien la incidencia de este delito no ha aumentado al pasar de los años de manera significativa, tampoco ha disminuido pues son continuas las quejas de parte de los miembros del sector comercial.

Detalló que las propuestas relacionadas en la tipificación del delito, agravándolo si adultos utilizan a menores de edad, más que farderismo, debe tratarse como corrupción de menores.

La afectación económica que sufren los comerciantes se incrementa ya que no sólo es la caída en los niveles de utilidad por este concepto, sino que se viene a sumar al que tengan que destinar hasta el 5% de su utilidad de esas mismas ganancias para la adquisición de tecnología y otras herramientas de protección y vigilancia al interior y exterior de los establecimientos.

Pierden 11 mdp al año

De acuerdo al presidente ejecutivo de la Asociación Nacional de Tiendas de Autoservicio y Departamentales (ANTAD), Vicente Yáñez, el robo hormiga se redujo en el último año de 2% a 1.4%, gracias a las acciones que implementan los establecimientos.

Pero se estima que este problema provoca pérdidas por 11 mil millones de pesos al año, mientras que las tiendas invierten mil 500 millones en mecanismos de seguridad, como arcos de detección de robo, etiquetas inteligentes, cámaras de seguridad y personal.