Música sin escuela profesional en Torreón

A más de veinte años de consolidarse el proyecto de la Camerata de Coahuila, el objetivo de crear una escuela de música se ha diluido, aunque se advierten efectos positivos en tal sentido.
Centro de Estudios Musicales Torreón.
Han pasado 20 años sin que se concrete la idea de formar una escuela de Música en Torreón. (Cortesía CEM)

Torreón, Coahuila

Con siete discos compactos y el libro "Camerata de Coahuila, Dos décadas de música", se reseñan los primeros veinte años de vida de la orquesta sinfónica, sin que se rescate que en el origen de su historia el objetivo era crear una escuela de música para dar respuesta a las intenciones musicales de los jóvenes que habitan la Comarca Lagunera.

Si cualquier lector desea echar una mirada al pasado a través de las hemerotecas, en la que pertenece a MILENIO Laguna encontrará que el martes 15 y miércoles 16 de marzo de 1994 (páginas 4-C correspondientes a las secciones Sociales y Cultura del diario La Opinión), se escribió que se encontraba en marcha el proyecto de la orquesta sinfónica de Torreón y que había "Un sólo propósito: crear la Escuela de Música de La Laguna".

Para ello Ramón Shade, Lucrecia Martínez de Santibáñez y Roswitta Heinzer, entre otras personalidades, constituyeron el Patronato de Cultura, Arte y Sinfonía, con el propósito de contar con la Escuela de Música de La Laguna que aseguraban, Torreón "amerita como una de las ciudades más importantes del país".

Esas declaraciones cumplirán en el presente año, en marzo, veintidós años. En otros periódicos locales también quedaron testigos de esa promesa e intención. Se publicó en diarios impresos que un grupo de laguneros, apoyados por instituciones nacionales, estatales y municipales como el INBA, el Conaculta y el Teatro Isauro Martínez (TIM), pugnaban por una Escuela Superior de Música.

A pesar del incumplimiento, inexplicable pues en origen y bajo sus propios argumentos el Instituto Nacional de Bellas Artes condicionó el apoyo a la instauración de una Escuela Superior de Música, a nivel conservatorio y con maestros profesionales, a la distancia no solo existe el olvido sino la negación de esa promesa.

La página oficial de la Camerata de Coahuila no refiere ese propósito al contar su propia historia y el vicepresidente de la Camerata de Coahuila ha negado que ese fuera su objetivo.

El 27 de octubre pasado MILENIO Laguna publicó, tanto en su impreso como en internet, una entrevista donde se le cuestionó a Pedro Madero Gámez la creación de la escuela. Éste dijo que jamás fue el objetivo sino que un grupo de gente de Torreón y Saltillo se unieron para buscar apoyo y formar una orquesta.

Hasta ahí su compromiso. La Camerata de Coahuila sigue obteniendo apoyo público. Ejemplo de ello un sólo dato: Durante 2015, de acuerdo a información proporcionada por la Secretaría de Cultura de Coahuila, que solicitó a su vez la referencia a la Secretaría de la Función Pública, le fueron otorgados al patronato de la orquesta recursos por un monto de 18 millones de pesos

LA FORMACIÓN DE PÚBLICOS

De perfil administrativo impecable y con una cultura musical a todas luces incuestionable, hace menos de medio año atrás Jaime Ruiz Lobera, quien se desempeñó antes como coordinador nacional de Música y Ópera del Instituto Nacional de Bellas Artes, aceptó el cargo de gerente de operaciones de la Camerata de Coahuila.

En su diagnóstico explicó que la calidad de la orquesta es, sin duda alguna, de excelencia a escala nacional.

"Considero absolutamente bueno, un acierto, que una agrupación sinfónica como la Camerata tenga vínculos educativos, por ejemplo, la Orquesta de Los Ángeles está teniendo un programa educativo para los niños de las escuelas, le llaman K-12, desde el kinder hasta el nivel doce educativo".

Y refirió que tras la publicación del libro sobre los veinte años de vida de la Camerata, se pueden encontrar de primera mano, a las voces más importantes (de escritores locales) que transitaron y apreciaron la formación de la agrupación.

Con una visión fresca sobre las estrategias que se deben asumir para la creación y mantenimiento de públicos, Ruiz Lobera podría hacer repuntar el auditorio de la orquesta, pues ha implementado con acierto algunas estrategias.

Entre ellas el pensar en los niños y realizar recitales siguiendo la voz del cuentacuentos Mario Iván Martínez, lo que hace pensar en Prokoiev escribiendo para el disfrute de niños y adultos su Pedro y el Lobo, o incluso el programar una ópera que cuente una versión alternativa sobre la llegada de los Reyes Magos.

El gerente, joven con estrategias frescas, tendrá más aciertos. Piensa en la realización de programas de atracción de jóvenes utilizando la imagen desaliñada de Beethoven para que adolescentes se acerquen a sus sinfonías.

Piensa en conformar un "match", es decir, un encuentro, para mostrar que en la universalidad de la música hay vigencia y belleza, creando una sintonía con los distintos actores y públicos de Torreón.

"Considero absolutamente bueno, un acierto, que una agrupación sinfónica como la Camerata tenga vínculos educativos, por ejemplo, la Orquesta de Los Ángeles está teniendo un programa educativo para los niños de las escuelas, le llaman K-12, desde el kinder hasta el nivel doce educativo".

Explicó que por ejemplo la Ópera de Los Ángeles, donde el director es Plácido Domingo, tiene un proyecto que se llama Ópera for hispanics, entonces dijo lo que es una necesidad a la vez y una vocación natural, (es) que las orquestas no se circunscriban a la difusión del repertorio sino que tengan proyectos de involucramiento social y en la difusión educativa del repertorio que tocan.

"Nos han abierto las puertas las universidades de una manera extraordinaria y hemos obtenido muy buena respuesta".

¿Entonces qué hacer, porque tenemos chicos muy valiosos, un niño pianista que ya ganó todos los concursos posibles o un adolescente trompetista que también gana concursos pero...

Los tenemos detectados, sí.

Tiene clases particulares (uno) y el otro en una escuela municipal que ni siquiera tiene instalación (propia).

Mira lo verdaderamente valioso es que todo está enlazado, porque si es el niño del que estamos hablando (Sergio Vargas Escoruela), su maestra es la pianista de la Camerata (Mariana Chabukiani), entonces lo interesante es que eso no hubiera podido haber ocurrido si maestros de esta talla no tuvieran una tranquilidad laboral que les brinda la Camerata, entonces el trabajo que ha hecho ante la sociedad la Camerata trasciende a tocar el viernes a las 8:30 de la noche.

Manifestó que lo importante es volver a recordar eso, no nada más decir 'Ya está a la venta la cartelera' sino seguir reforzando esos lazos de decir: 'Los maestros ya tienen estos alumnos, estos alumnos son valiosos, vamos a hacer un concierto donde se enseñen los jóvenes valores laguneros porque también hay gente muy valiosa que está en Gómez, que está en Lerdo y que puedan presentarse de cara a su propia sociedad.

Siendo críticos y pensando que hay recurso público dentro de la orquesta, pues ya son veinte años en los que pudieron haber formado músicos profesionales si se hubiera creado la escuela.

El tiempo de formación de un músico es muy largo. Recuerdo por ejemplo que históricamente en la década de los sesenta y los setenta algunas de las orquestas radicadas en la Ciudad de México también invitaron a maestros que venían de otros países.

En esa época estaban batutas muy famosas como el maestro Luis Herrera de la Fuente, como el maestro Fernando Lozano y ellos hicieron invitaciones generosas para que viniera gente.

"Jaime Ruiz Lobera debe reposicionar a la orquesta como un producto altamente rentable que permita justiicar socialmente su quehacer a veinte años de distancia y sin la formación de un sólo estudiante a través de una escuela profesional de música".

Ahorita están dando sus frutos, más allá de que sí estén tocando y que nos den espléndidos conciertos los fines de semana, ahorita están generando la primera generación de músicos profesionales, porque no nada más tocaban en las orquestas sino que daban clases en escuelas superiores de música de Bellas Artes, en la Escuela (de Música) Ollin Yoliztli que ahora es del Gobierno de la Ciudad, entonces ahorita ellos como profesores han tenido sus primeros frutos y están haciendo que los mexicanos ganen las audiciones en las orquestas, eso es muy valioso.

¿Y cómo adaptar esa experiencia a la Comarca Lagunera?

Hay que darle el tiempo de maduración.

¿Cuánto tiempo más?

Se están dando los frutos. Tienen por ejemplo la escuela, el CEMT (Centro de Estudios Musicales de Torreón), la Escuela Silvestre Revueltas, en Gómez, y por ejemplo, ahora que se tocó el Réquiem de Mozart participamos con el CEMT, no, coro de la Silvestre Revueltas y uno va a oírlos y lo tienen preparado estupendamente, entonces, está ocurriendo.

En cuatro meses ya viste el último período del año en cuanto a la oferta musical que hace la Camerata, ¿cómo ves la recepción de la gente? Hay quienes dicen que se toca para público maduro, que no hay interés de un público joven o incluso, que se toca para los propios músicos porque la sala está vacía.

Mira, hemos tenido una respuesta positiva a raíz de asistir a las universidades y explicar lo que se va a oír, hicimos ajustes de cómo presentar el producto, o sea, en vez de decir 'Vamos a escuchar la Suite de la Arlesiana' dices 'Vamos a hacer un Ópera Fest', a hacer un festival donde se reúna lo mejor y se los empiezas a explicar; la gente es profundamente receptiva.

La Camerata toca con altísima calidad repertorios muy difíciles, tocan a Prokoiev, la Sinfonía Clásica, tocan el Réquiem y sinfonías de Mozart que son muy difíciles porque son tan cristalinas que deben salir perfectas prácticamente y a la vez se tocan en Ópera Fest arias y se interpretan fragmentos de óperas que son italianas, mucho más latinas, candorosas y que también arrancan el público.

Tiene que haber una combinación en la que prime la calidad y que haya repertorios latinos, nórdicos o rusos.

Jaime Ruiz Lobera tiene en la comisión que aceptó un enorme reto pues aunque la Camerata cerró el 2015 con la producción de su séptimo disco y la edición de un libro, debe reposicionar a la orquesta como un producto altamente rentable que permita justiicar socialmente su quehacer a veinte años de distancia y sin la formación de un sólo estudiante a través de una escuela profesional de música.

Porque aunque los músicos de la Camerata de Coahuila ofrezcan sus servicios particulares, que les permite obtener ingresos lícitos, no existe una socialización del conocimiento sobre la base ciudadana de escasos recursos que tiene derecho a acceder a la educación musical.

Baste recordar que el Centro de Estudios Musicales de Torreón (CEMT) que dirige Lucrecia Martínez, impulsora del patronato que prometió una escuela profesional de música, con una base estudiantil de cien niños y jóvenes y con recursos provenientes del ayuntamiento, forma técnicos en música y da clases en una instalación prestada por la Universidad Autónoma de Coahuila.