El cambio climático ya repercute en jaliscienses

Durante los últimos veinte años la temperatura media anual de todo el estado ha aumentado 0.81 grados centígrados y se prevé aumente a 1.6 grados para 2050.
En 2080, las temperaturas podrían aumentar hasta 2.8 C° en todo el estado.
En 2080, las temperaturas podrían aumentar hasta 2.8 C° en todo el estado. (Milenio)

Guadalajara

Hace 50 años la capital de Jalisco aún presumía de un “clima” agradable; de una primavera que, si bien no era eterna, al menos no se padecía. La temporada de tormentas, que siempre llega, tenía su lado bueno: el olor a lluvia entre calles empedradas, sombreadas por árboles de grandes copas. Hoy en esta misma ciudad se multiplican los pavimentos, las contingencias ambientales, los árboles talados; se recomienda no hacer ejercicio al aire libre en hora temprana, se siente más calor y el estado del tiempo es más extremoso. El cambio climático ha alcanzado a la urbe y, más allá de la nostalgia que abruma a quienes sobrepasan el medio siglo de vida, ya repercute en la salud de sus habitantes.

Diversos estudios realizados por especialistas de la Universidad de Guadalajara (UdeG), quienes llevan años investigando el fenómeno, confirman la presencia y efectos del cambio climático en Jalisco, a partir del aumento gradual y sostenido de la temperatura media. Durante los últimos veinte años la temperatura media anual de todo el estado ha crecido 0.81 grados centígrados y se prevé aumente a 1.6 C° para el 2050.

“Estamos hablando de un proceso que realmente se detecta tanto a escala global como a cualquier punto a escala local en nuestro planeta. Los indicadores que identifican el cambio climático hablan sobre el incremento de la temperatura media anual para todo el planeta tierra aproximadamente 0.76 C° los últimos treinta años e inclusive de 0.81 C° los últimos diez años. A escala regional estos datos pueden ser más bruscos”, indicó Valentina Davydova Belipskaya, profesora investigadora del Departamento de Ciencias Ambientales del Centro Universitario de Ciencias Biológicas y Agropecuarias (CUCBA) de la UdeG.

La especialista en Meteorología comentó que en México la perspectiva no es pintoresca: el incremento de la temperatura media anual va a crecer, lo mismo que la dispersión de las temperaturas máximas y mínimas y una presencia de eventos naturales extremos.

“En Jalisco también hay una clara evidencia de sufrir el cambio climático. El proyecto que realizamos con fondos del Conacyt marca que la temperatura media anual de todo el estado ha crecido 0.71 C° durante los últimos treinta años y 0.81 C° para los últimos quince, veinte años… muy acorde a las magnitudes que se detectan a escala del país”, refirió, tras añadir que las regiones Norte y Los Altos son más afectadas pues hay una mayor dispersión: temperaturas máximas de 40-42 C° y mínimas de 4-5 C°.

Davydova puso otro ejemplo del cambio climático. Recordó que el 13 de diciembre de 1997 se presentó una nevada en buena parte de Jalisco, que incluyó al Área Metropolitana de Guadalajara (AMG). Un evento similar se registró 111 años antes, en 1886. Sin embargo, 18 años después de la nevada de 1997, se tuvo otra que cubrió las regiones Centro, Norte y Los Altos, aproximadamente 60 por ciento deJalisco, en marzo de 2016. “El retorno del periodo se acortó cinco veces”, apuntó.

En el AMG, que concentra la mayoría de habitantes de la entidad jalisciense, la elevación de la temperatura media fluctúa en el mismo orden de 0.7 a 0.8 C° entre décadas, según datos del Instituto de Astronomía y Meteorología de la UdeG.

“Este incremento de las temperaturas pueden llevar a magnitudes que realmente son alarmantes desde el punto de vista de la salud ambiental y desde el punto de vista de la salud pública, particularmente para la gente de la tercera edad y para los niños, que son las personas más vulnerables a la temperatura extrema”, aseguró la  académica del CUCBA, tras explicar que la mayor brecha o dispersión entre la temperatura máxima y la mínima en un día, aumenta el riesgo de adquirir infecciones.

“Nos  volvemos muy vulnerables a cualquier tipo de enfermedad respiratoria, exactamente por las muy bajas temperaturas que se observan en la madrugada y las muy altas temperaturas a mediodía. Es exactamente lo que sucedió a principios de febrero y prácticamente todo marzo, tuvimos esa variación: 6 a 8 C° por la madrugada y por la tarde 28 a 30 C°”, indicó. A esa oscilación puede asociarse el disparo de cuadros gripales previo al periodo de vacaciones de Semana Santa.

“Vimos mucha gente congestionada, con garganta irritada, ojos llorosos... Y si agregamos las condiciones de primavera, la presencia de polvo, remolinos y polen, porque los árboles empezaron a florear; es una muy alta concentración de alérgenos en la atmósfera; todo esto puede producir enfermedades respiratorias que pueden complicarse con otras enfermedades”, añadió Davydova.

La coordinadora de la maestría en Ciencias de la Salud Ambiental del CUCBA, María Guadalupe Garibay Chávez, explicó por su parte que en ciudades como la ZMG, el cambio climático aumenta las enfermedades, no solo respiratorias, sino que hay estudios de este posgrado que evidencian la relación de este fenómeno con los brotes de dengue. Ahora se añade la amenaza de otros virus que se transmiten a través de la picadura de mosquitos, como el chikungunya y el zika. La experta advirtió que el cambio climático también incide en más enfermedades cerebrovasculares y en complicaciones a pacientes crónicos.

Para detonar padecimientos y complicaciones, Garibay mencionó que el aumento de temperatura se conjuga en la urbe con la concentración poblacional, la polución generada por automotores y fábricas, la deforestación y la falta de infraestructura básica en decenas de asentamientos humanos.

En entrevista, la académica urgió a adoptar medidas para responder a los efectos del cambio climático y que la población sea menos vulnerable. “Impulsar desde acciones educativas, tanto en escuelas como en comunidades sobre el autocuidado de la salud ante estos eventos”, propuso; además de enumerar aspectos que involucran grandes esfuerzos de reforestación, cuidado del agua, reducción de gases con efecto invernadero, medidas contra la contaminación ambiental y detener el crecimiento desordenado de la gran urbe.  

Y es que el futuro, calculado con base en proyecciones matemáticas, permite vaticinar que para el año 2050 la temperatura media de Jalisco se incrementará hasta 1.6 C° más y para el año 2080 podría aumentar hasta 2.8 C° promedio en todo el estado. Hasta el momento, no hay evidencia para afirmar que ese fenómeno se detendrá.

En abril el AMG suele registrar una temperatura máxima de 32 C°, pero para mediados del siglo XXI este promedio será de 33, 34 C°. Llegar a 34 C° en algunos días de este mes es normal, pero este 2016 arrancó con máximas de 32 grados, por lo cual las investigadoras prevén que la temperatura subirá más de lo usual. El estiaje será severo y también traerá consecuencias a la salud.

Suben temperaturas

En los últimos veinte años la temperatura media anual del estado ha crecido 0.81 grados centígrados y se prevé aumente a 1.6 grados para el 2050

Para 2080 podría aumentar hasta 2.8 C° promedio en todo el estado

Las regiones Norte y Los Altos, las más afectadas pues hay una mayor dispersión: temperaturas máximas de 40-42 C° y mínimas de 4-5 C°

El cambio climático aumenta las enfermedades, no solo respiratorias, sino que hay estudios que evidencian la relación de este fenómeno con los brotes de dengue

Suele registrar una temperatura máxima de 32 grados C°, pero para mediados del siglo XXI este promedio será de 33 o 34 grados C°.