Cambian tabiqueros la forma de cocción de teja

Aunque aún falta que muchos se concienticen sobre el problema de contaminación que provocan quemando residuos de mezclilla y plásticos, poco a poco los productores han sustituido esos combustibles ...
Actividad de los tabiqueros en Miahuatlán.
Proceso para la elaboración de teja y tabiques en un taller de Santiago Miahuatlán. (Foto: Apolonia Amayo)

Ajalpan

"Nos ha costado regresar a ocupar nuevamente yerba seca para la quema de tabique, pero estamos cumpliendo, nos han dicho que con la contaminación que se da por la quema de plásticos y tela, causamos varios problemas y pues uno bien o mal ya vivió, pero nuestros hijos apenas van creciendo" dice Agustín Castillo, responsable de una de las 136 tabiqueras que hay en esta ciudad.
Conocedor de este trabajo artesanal donde se inició a los siete años de edad y hoy con más de 40 años de experiencia sabe desde cómo buscar el barro a las orillas de la barranca, amasarlo en los apancles que hay en el patio de cada una de las tabiqueras, hasta como prender el horno para la cocción del material para la construcción que tiene renombre en la zona por la calidad que hay en el tabique, solera o teja.
Fue precisamente por la hechura de teja como comenzó a sobresalir este municipio al que muchos llegaron a denominar "Ajalpan Tejas", porque precisamente aquí se hacían grandes cantidades de este material que se ocupaba para el techado de casas y que poco a poco fue sustituido por lámina en sus distintos materiales.
A pesar de esto, la teja de barro blanco o rojo sigue ocupando un lugar especial en construcciones de la zona ya sea en su tradicional moldura o en aquella que presenta un acabado más fino y que ambas ayudan a disminuir el paso del calor sobre todo en esta región donde el clima es más cálido.

ARTESANÍA DE BARRO UNA OPCIÓN LABORAL

La elaboración de teja y solera, tiene más de cien años que se hace en este lugar, cuenta Erasmo Rivera, recuerda que su abuelo Atanasio Tecua se dedicaba a este oficio, del cual hoy dependen cerca de mil personas de manera directa al prestar sus servicios en las 136 tabiqueras que hay distribuidas en este municipio.
No se tiene una fecha que indique cuándo se inició con esta actividad, en la que miles de personas colaboran porque ven en este sistema artesanal una opción para sus edificaciones.
A pesar de la presencia de otros materiales para la construcción, el tabique, la teja y solera, continúan teniendo demanda no solo en este municipio, también en poblaciones de la región que conocen de la calidad que hay en estos materiales para la construcción que se hacen manualmente.

LAS AFECTACIONES A LA POBLACIÓN

Como en toda actividad hay situaciones que se deben corregir o mejorar y en el caso de este municipio en la elaboración de tabique o teja se tuvieron que establecer nuevas normas porque así lo demandaban sus habitantes que con frecuencia se quejaban porque las tabiqueras causaban enfermedades.
Algunos habitantes comentan que antes sentían molestias en las vías respiratorias y al limpiarse las fosas nasales se percataban de la presencia de tizne; lo cual, dicen, era por los residuos de tela que utilizaban.
Las mujeres se inconformaban porque la ropa que dejaban tendida en sus patios al día siguiente amanecía sucia con residuos de carbón de la retacería de mezclilla que caían por la quema que hacían principalmente en la noche.
Este problema comenzó cuando Miahuatlán y otros municipios de la región tuvieron un repunte en la industria textil y de maquila de ropa, los desechos que se generaban en las textileras eran prácticamente "regalados" a dueños de tabiqueras, quienes vieron en este material una opción para sustituir la hierba seca, ya que se ahorraban el traslado al campo y el tiempo que tomaban en la recolección.
Para obtener un camión repleto de retazos, únicamente debían acudir a las maquiladoras y pagar 500 pesos o menos, con lo que tenían una gran cantidad de combustible que era consumido sin ningún control. En otros casos además de la retacería quemaban llantas de vehículos, generando con esto un serio problema de contaminación ambiental.
Estas prácticas, a decir de algunas personas que se dedican a esta actividad, las han dejado de utilizar; pero no descartan que en otros lugares esto ocurra eventualmente, sobre todo por las noches que es cuando no existe vigilancia, además la mayoría de los hornos de tabique se encuentran a la orilla de la ciudad o en algunas de sus juntas auxiliares.
La utilización de retacería se dio para la cocción del tabique, solera o teja que tradicionalmente hacían con yerba seca que algunos particulares recolectan en campo a donde se trasladan para acarrear este material que es más fácil de quemar y que no provoca tantos problemas de contaminación.
La quema de residuos de tela era conocida por pobladores y autoridades, el problema estaba tan visible que no era necesaria la denuncia ciudadana, sólo bastaba con pararse a la entrada de la población o desde la "curva" de Altepexi, desde donde se observaban las enormes columnas de humo azuloso y espeso que se levantaban para perderse en el medio ambiente.

REGLAMENTO

Las constantes quejas y la intervención de dependencias como la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa), hizo que integrantes del ayuntamiento en funciones comenzaran a trabajar en la elaboración de un reglamento de ecología, ordenanza que fue aprobada por el Congreso del Estado y publicada en el Periódico Oficial.
Samuel Olivier Balderas, presidente municipal explicó que conscientes de lo que esta actividad representa para muchas familias de este municipio, fue como decidieron emprender una campaña informativa y de orientación que incluye a dueños y trabajadores de tabiqueras para que conozcan las nuevas disposiciones que existen en este municipio y a las que se deben apegar.
Al existir esta disposición, la regidora de ecología, Leticia González Bautista, dijo que personal de esta área, se ha dado a la tarea en una primera etapa de informar a los artesanos de la existencia de una nueva norma que prohíbe la quema de residuos de tela y neumáticos en los hornos para no generar problemas de contaminación que afectan a la mayoría de los habitantes de este lugar.
Esperan que el reglamento en funciones ayude a evitar el uso de materiales dañinos que utilizan y que por la comodidad de unos cuantos se afecte al resto de la población, cuando existen opciones que permiten seguir con esta importante actividad económica que se ha transmitido de generación en generación.
Sólo falta la voluntad de las personas y que las próximas autoridades vigilen y en su defecto sancionen a quienes ya conociendo las nuevas disposiciones que en materia ambiental existen no las quieran cumplir, anteponiendo su comodidad económica por la salud de quienes radican en esta ciudad con cerca de 30 mil habitantes.

OPCIONES PARA DISMINUIR CONTAMINACIÓN

El regidor de Ecología del municipio de Santiago Miahuatlán, José Adrián Valencia Contreras, dijo que personas dedicadas a esta actividad en meses pasados se estuvieron reuniendo con el propósito de buscar apoyo gubernamental a fin de que puedan adquirir equipo para el cocido del tabique y dejen de utilizar materiales que son tóxicos.
Aceptó que en la quema de tabique utilizan yerba seca, restos de tela de mezclilla, jarcia y plástico que es dañino no solo para quienes están cerca de los hornos sino para la población en general, esto ha hecho que se tenga "un foco rojo" de contaminación en este municipio.
Es por eso que los aproximadamente 30 artesanos están en búsqueda de apoyos del gobierno estatal o federal para que cuenten con otros métodos de cocción que no sean dañinos a las personas y al medio ambiente.