Michoacán impacta en Guanajuato

Los habitantes de municipios guanajuatenses colindantes con Michoacán tienen que acostumbrarse a vivir cerca de la delincuencia organizada.

Acámbaro, Gto.

La frontera entre Guanajuato y Michoacán está caliente. Pénjamo, Abasolo,Huanímaro,Valle de Santiago, Yuriria, Uriangato, Moroleón, Salvatierra, Acámbaro, Jerécuaro, Tarandacuao y Coroneo se encuentran cerca de la línea de fuego.

Arturo Villagómez, de 71 años de edad habita en Salvatierra. Hasta hace unos meses su pasatiempo era ir a pescar rumbo a Los Azufres en Michoacán.Carpa, bagre y achoque. Pero ya no. "Es peligroso de aquel lado", relata. Dice que las cosas en su ciudad son tranquilas, pero admite que la seguridad se ha reforzado. Mientras cuenta su versión, afuera de su negocio de venta de herramientas que combina con el de casa de cambio, un policía con un rifle de alto poder colgado en la espalda nos observa desde unos 20 metros de distancia. Se le ve tranquilo, pero saca una pequeña libreta para hacer unas anotaciones. Ni siquiera estamos en División del Norte, una de las colonias más pobres de las orillas, la plática ocurre en el Andador Leandro Valle, a dos cuadras de Presidencia Municipal. Tiene que ver que es la zona bancaria del terruño, pero es un hecho que un pueblo tranquilo se ha ido acostumbrando a ver más agentespatrullando."Puedo reconocer a un delincuente sólo con verlo. Visten con botas, mezclilla, estilo tarasco (michoacano). Andan 'chiveados', como nerviosos y siempre traen una mano en la bolsa", asegura. Revela que con él han llegado a intentar cambiar muchos dólares. Pero la ley fiscalsólo le permite cambiar 300 como máximo siempre y cuando le muestren la credencial de elector. "Me dicen cámbiame mil, dos mi, cinco mil. Que no importa que se los pague a menos, pero a mí no me gustan los problemas y honestamente aquí no manejamos esas cantidades", explica.

LA VIDA ES UN CARNAVAL

Miguel Camarena es dueño de "Axis", un grupo musical versátil integrado por ocho personas que ameniza fiestas privadas con canciones como "Sopa de Caracol", "La Vida es un Carnaval"y "Perfume de Gardenias". "Casi no me buscan de allá, pero si lo hicieran, definitivamente no iría", confiesa. ¿Por qué? "Es que traigo muchachas coristas y bailarinas y sería peligroso para ellas. A Acámbaro sí, a Michoacán mejor no".

Rocío Balderas es del Rancho Guadalupe y trabaja en un comercio de semillasy fertilizantesen Salvatierra. Asegura que el tema de la seguridad no es algo que le preocupe. "Sólo ahí (en el rancho) mataron un policía hace como un año, pero sabe... A mí ni me gusta leer los periódicos porque me angustian", confiesa.

En la comunidad de El Sabino cosechan frijol, maíz y tomate. La sabinense Araceli Rosas dice vivir tranquila, pero no es indiferente al aumento en la frecuencia de los patrullajes en sus caminos. "Sí he visto más policías en la carretera cuando andamos en el camión rumbo a Salvatierra. Andan con la cara tapada y sus riflesotes (sic) y pistolas", refiere.

El transporte de personastambién ha tenido que adaptarse a los tiempos violentos. De la Central de Autobuses hay una línea con dos salidas a Puruándiro, Michoacán:2:25 de la mañana y 5:20 de la tarde, para la cual sólo se habían vendido tres boletosfaltandoun poco más de media horapara su partida. Los viajantes son una especie en extinción.

Mientras tanto en la llamada "Primer Ciudad de Guanajuato" los operativos son constantes por el temor a que la mancha de violencia se extienda hacia este lado.

"Efectivamente preocupados... nosotros que somos fronterizos con el estado vecino de Michoacán y que después de la situación que se está presentando, no descartamos la posibilidad de que emigren esos grupos hacia nuestros municipios que son los más cercanos", sostiene Rito Vargas, alcalde de Salvatierra de extracción panista. Además de una coordinación con el Estado encabezado por Miguel Márquez Márquez y la apertura para trabajar con el comisionado para la seguridad Alfredo Castillo y con el gobernador Fausto Vallejo, una de sus estrategias es la implementación de exámenes de control de confianza para los elementos de policía de nuevo ingreso. Antes las pruebas se hacían hasta que los cadetes eran contratados. Hoy al menos los "revisan" antes de reclutarlos. En 2011 la Procuraduría General de Justicia de Guanajuato fincó responsabilidades a 23 policías de Tarandacuao por presuntos nexos con organizaciones criminales.

EFECTO CUCARACHA

Doce de los 46  municipios de Guanajuato colindan con Michoacán. Jerécuaro y Coroneo están a tiro de piedra. Entre ambos puntos, a la altura de la comunidad de La Huerta el martes 21 de enero por la mañana se reportó el hallazgo de un taxi con cuatro cuerpos a bordo. Dos en el asiento trasero y dos en la cajuela con la cabeza cubierta con cinta de uso industrial. Uno de los muertos por asfixia era ex soldado del Ejército y todos eran de Maravatío, Michoacán. En la escena también había un narcomensaje escrito en un pedazo de triplay.

"Matan a los señores y vienen y los dejan, pero pues la gente no es de aquí... sólo vienen y los tiran", expone Clara López, encargada de la joyería La Europea, ubicada en el centro de Acámbaro, municipio que por su cercanía tiene relaciones comerciales y sociales sólidas con el estado vecino. Así lo prueban las amonestaciones publicadas en el tablero de avisos del templo de San Francisco anunciando que en febrero se casa Selene Vázquez, estudiante de Maravatío con Arturo Granados, músico de Acámbaro.

El sitio de comida con más clientes en el centro histórico es uno de quesadillas doradas y corundas, platillo típico a base de maíz originario de la zona lacustre michoacana. Frente a la citada iglesia está el puestecito ambulante de dos metros cuadradosdondetres voluntariosas mujeres no se dan abasto para atender. Ofrecen cuatro corundas rellenas de carne de cerdo por diez pesos y las sirven con salsa de jitomate, rajas de chile chilaca, crema ácida, queso y unas gotitas de limón.

La seguridad también se ha incrementado aquí. La presencia de policías estatales es continua. Martín Vargas tiene más de quince años boleando calzado en el jardín principal y asegura ver más patrullas que antes. "Sí se ha visto más... Hoy en la mañana pasaron los militares". En lo que comparte su testimonio circulantres vehículos con torretas, uno de ellos es de las fuerzas de seguridad pública de Guanajuato. Entre las pláticas con sus clientes y la marcha de los acontecimientos, él percibeque las cosas han cambiado de unos tres o cuatro años hacia acá, aunque los medios locales de comunicación no lo digan abiertamente. "No, no... nadie dice nada, pero todos vemos lo que pasa".

Roberto Rangel es de Villa Madero, un pueblo entre Morelia y Tacámbaro. Todos los días viaja a Zinapécuaro o Acámbaro para tratar de vender la miel que produce el negocio familiar. "Retenes de grupos armados a veces sí están, pero a los camiones casi no los paran, sólo a los autos particulares", comparte sin un asomo de sorpresa. Los grupos criminales rondan nuestros caminos limítrofes. Operan al filo de la frontera. La peor parte es que la gente se está acostumbrando.