Calidad del aire y agua: interrogantes en responsabilidad social

La percepción denota que el trabajo de atención no ha sido suficiente y es la propia población quien cuestiona la calidad del aire, así como la extracción de los mantos freáticos. 
Se dio a conocer el Informe de Resultados del Tercer Trimestre de 2015 de la Metalúrgica Met Mex Peñoles.
Met Mex Peñoles, desde hace algún tiempo, es considerada una Empresa Socialmente Responsable. (Miguel Ángel González Jiménez)

Torreón, Coahuila

De acuerdo al Centro Mexicano para la Filantropía (Cemei), la Responsabilidad Social Empresarial, es el compromiso consciente y congruente de cumplir integralmente con la finalidad de la empresa.

Tanto en lo interno como en lo externo, considerando las expectativas económicas, sociales y ambientales de todos sus participantes, demostrando respeto por la gente, los valores éticos, la comunidad y el medio ambiente, contribuyendo así a la construcción del bien común.

"Para serle sincero, Peñoles es la única empresa que nos ha apoyado haciendo limpieza continua de banquetas, carreteras y casas".

Y en la Comarca Lagunera desde hace varios años, empresas como Peñoles y Grupo Lala han trabajado por implementar entre la población aledaña a sus instalaciones, diversas estrategias obteniendo muchos logros, lo que ha mejorado en mucho su imagen.

Sin embargo, la percepción de la comunidad en que están inmersas sus operaciones, denota que el trabajo de atención no ha sido suficiente y es la propia población quien interroga en temas como la calidad del aire y sobre extracción de los mantos freáticos.

En un sondeo realizado por Milenio Diario Laguna entre algunos habitantes de la colonia Luis Echeverría, destacan algunos aspectos favorables para la empresa metalúrgica en materia de apoyo a su comunidad, aunque dicen que la calidad del aire continúa siendo una asignatura pendiente.

"Normalmente lo hacen donde hay niños pequeños, sí ayudan por lo menos limpiando", señaló Jorge Alejandro Burciaga Cervantes, vecino de la calle Eulalio Gutiérrez Ortiz, en la colonia Luis Echeverría.

"En cuanto al aire que respiramos, sobre todo cuando hace frío es cuando más se avienta aire con un aroma muy fuerte", dijo.

"Sí cala feo el ambiente, pero comparando con los tiempos de antes, en que se ponían nubes negras que no veía a más de dos metros, ya se ha mejorado", indicó.

A unos metros de ahí, con dos bolsas de mandado y en compañía de su hijo, Susana explicó que tiene quince años de que se cambió de casa desde que Peñoles les compró su propiedad para hacer del sector un parque boscoso.

"Sí barren, nos checan a los niños en la USA (Unidad de Salud Ambiental), cada mes vienen y le sacan sangre, los consultan, si andan mal los mandan a la clínica", aseguró.

Reconoció que por las noches siempre huele muy mal,"quizá aprovechan que la gente está dormida para lanzar aires contaminantes. Hoy mi niña grande tiene que estar controlada con medicamento para poder enfrentar el asma", lamentó.

De igual manera, se quejó Rosa María. "Sí nos barren, tenemos una niña de nueve años y la atienden en la USA".

"No tenemos problemas de asma, y el olor últimamente no se ha sentido tan fuerte, pero cuando hace mucho aire siempre hay un aroma fuerte que sabemos que viene de la empresa", aseguró.

El caso de Efrén es particular. Teniendo su casa y taller de herrería en la calle Leandro Valle de la colonia Luis Echeverría, reconoció que sí se les está dando un buen trato como vecinos, ya que dos veces por semana les barren la calzada.

"Siempre hacen ese trabajo, antes había personal que limpiaba la casas por dentro, paredes, techos, aunque esto lo hacían más seguido cuando teníamos niños pequeños".

Sin embargo, reconoció que la labor social de la empresa se ve un tanto opacada por los olores "a azufre" que aseguró siguen despidiendo las chimeneas de la metalúrgica

Si bien insiste en que el trabajo de las barredoras y las cuadrillas de limpieza es constante, "los olores sí los sueltan, más cuando hace aire, esto porque se provoca que el mal olor se vaya más rápido", dijo.

Justo en las faldas del llamado "cerro negro", (formado al paso de los años por la acumulación de los desechos de los procesos de la metalúrgica), y que se ubica otro sector de la colonia Luis Echeverría, ahí dos jóvenes regresan de la escuela.

Son Jesús y Edgar, de 17 años: "Si hacen labores de limpieza, ya tienen rato que no lo hacen", coinciden.

Cuestionados en cuanto a la calidad del aire, indicaron que "casi ya no huele tan mal", asegurando que a sus hogares en ese sector, casi no llegan los malos olores.

A doscientos metros del "cerro negro", Gregorio González, al igual que el resto de los habitantes sondeados, coincidió en que la vinculación de la empresa con ellos se da en las labores de limpieza que realizan cada quince días.

"Sí vienen, limpian el techo, adentro de la casas, vienen cada quince días". Con tres años viviendo en ese sector, aseguró que el fuerte el olor que se percibe en determinadas horas del día sí proviene de la empresa.

Con una niña especial a la que debe atender, aseguró que respirar ese aire es molesto, sobre todo para los menores de edad.

Lavando su carro en la calle Nazario Ortiz Garza, José Luis Torres refirió que Peñoles está cuidando la limpieza de las calles, banquetas y hasta piden permiso para limpiar la azotea de las casas aspirando todos los residuos.

"De repente sí lo avientan y sí huele mucho a azufre y eso sí es molesto. Tenemos muchos años viviendo aquí, aunque no queramos, pero la necesidad hace que nos acostumbremos".

"Ahorita no he visto que brinden apoyo médico, anteriormente sí hacían las pruebas de detección de plomo y daban medicina", señaló.

"Lo que sí es que están creciendo los cerros de desperdicio, si se suelta algo de eso y también se respira, pero es que ya no tienen dónde ponerlo. Hubo un rumor de que querían comprar una cuadra para tener donde poner sus residuos", dijo.

Caminando rumbo a su casa se encontró a Luis Reynaldo, él tiene alrededor de 5 años viviendo a cien metros del "cerro negro". a sus 16 años le ha tocado ver a enfermeras sacando muestras de sangre a niños y adultos.

Sin embargo, los problemas de alergia que experimenta, le causan muchos inconvenientes: "La calidad de aire es mala, no se siente fresco, sino denso, contaminado".

"Yo padezco de alergia, pero mis papás me llevan con médicos particulares", comentó el joven que radica en la calle Román Cepeda Flores de la misma colonia.