CRÓNICA | POR SANDRA SOSA

Café y galletas es su cena de Navidad

Mientras unos festejan con gran manjar la noche del 24 de diciembre, la familia de Doña Martina la pasa de forma diferente.


Cada año los nietos de Doña Martina se quedan esperando a Santa Claus.
Cada año los nietos de Doña Martina se quedan esperando a Santa Claus. (Sandra Sosa)

Tampico

La señora Martina del Ángel se acompaña de sus dos nietos, y a pesar de su ceguera se mantiene de pie mientras porta una cartulina con la leyenda "Por favor cómpreme algo es que no veo", salen del norte de Veracruz con la esperanza de vender para poder adquirir un mejor alimento, sin embargo su cena de Navidad siempre consiste en café y galletas.

La pequeña familia se instala con sus artículos a las afueras de la tienda de abarrotes Arteli Palmas en el municipio de Tampico.

A pesar de los intentos por vender productos navideños elaborados a mano, es mínima la ganancia que se obtiene y por más que quieran la familia de Martina una sexagenaria del municipio de Tantoyuca, Veracruz, no tendrá con qué festejar la Navidad.

Cada temporada decembrina setraslada al sur de Tamaulipas para vender renos que son hechos a mano con meses de anticipación, pero para llegar a Tampico no utilizan el autobús, ella y dos nietos se esperan a orilla de carretera hasta que un conductor se apiada y los traslada al puerto de Tampico.

Su pequeño nieto, Luisito se queda despierto durante Noche Buena, esperando que llegue el tan nombrado Santa Claus, pero éste no encuentra la vivienda del niño quien sigue esperando con ansia recibir un juguete como lo hacen muchas familias.

"Mi pobre nieto sueña con ver llegar a ese personaje que tanto escucha nombrar cuando estamos aquí vendiendo, pasan los niños y dicen que recibirán un regalo de Navidad, pero a nuestra casa nunca llega con los pobres no se acerca será porque solo tenemos café y una galleta, pero si dicen que la Navidad es para todos no entendemos por qué siempre somos ignorados si también luchamos por el trabajo", refirió.

La población que habita en las zonas marginadas de esta parte del estado, no tendrán con qué festejar la Navidad sólo les quedará pasar una noche de armonía, paz y de unión familiar, llena de carencias, frío y hambre, esto por la severa crisis que aun enfrentan.

"No vendemos casi nada, si acaso 50 pesos, nuestra Navidad la verdad que es muy triste, quisiéramos festejar como lo hacen aquí en Tampico, y digo esto porque aquí donde me pongo a vender solo escucho que pasa la gente y dice que ya van festejar la Noche Buena y está por llegar Santa Claus para los niños y es algo que a mis años nunca pude ver y duele saber que mis nietos tampoco podrán hacerlo y pasan una Navidad triste y de pobreza", aseveró.

La familia de Luisito no suele tener una Navidad tradicional, no obstante señalan que tienen la esperanza de lograr vender todos sus productos y reunir el dinero que les permita poder festejar aunque sea humildemente y sobre todo poder probar una comida diferente.

"A 15 pesos los renos pequeños y a 30 los grandes, también tenemos escobitas que sirven para limpiar, cómpreme algo es que no veo, ayúdeme queremos pasar una mejor Navidad aunque no llegue Santa Claus a Tantoyuca, no me sirven los ojos no ven nada y por eso me ayudan mis nietos".

Así como Martina que ciega, lucha por trabajar y que por motivos de salud y económicos que no podrán festejar la Navidad el próximo 24 de diciembre, existen en otras comunidades familias que viven en situaciones similares.