Derogan reglamento que permitía construir edificios en Ruta del Vino

El cabildo de Ensenada dejó sin efecto las modificaciones al uso de suelo en Valle de Guadalupe para preservar la vocación agrícola de la zona.
Ruta del Vino
(Cortesía/ Alejandro Zepeda)

Tijuana

Por unanimidad, el Cabildo de Ensenada revocó las modificaciones al reglamento de la Ruta del Vino aprobadas a unos días de concluir la administración del priista Enrique Pelayo Torres, y que según detractores permitía cambiar el uso de suelo y construir desarrollos turísticos en áreas agrícolas.

Durante la sesión de este miércoles, los regidores encabezados por el alcalde Gilberto Hirata Chico decidieron dar marcha atrás a los artículos que, de acuerdo con vitivinicultores favorecía a proyectos como "Rancho Olivares" de la inmobiliaria Lagza que pretendía construir un complejo turístico.

La revocación de la modificaciones fue aplaudida por vitivinicultores y por la comunidad ensenadense. Jaime Palafox Granados, productor de vino de la localidad, manifestó que con esto espera que se cierre un capítulo respecto a los cambios del uso de suelo en el valle y sea una oportunidad para que las autoridades atiendan otras problemáticas del municipio.

"Nos da mucho gusto. Para nosotros con esto se cierra el tema del uso de suelo del Valle de Guadalupe. No esperamos revisar el tema, revisar reglamentos o del programa sectorial, simplemente lo que queremos es que la autoridad, con esto, dejemos este capítulo atrás y trabajemos en otros temas con el sector y con las autoridades municipales y estatales"

Palafox, también integrante del Instituto Municipal de Planeación de Ensenada, señaló que el puerto produce el 90 por ciento del vino mexicano, en 50 casas que se asentaron en 1990 en el Valle de Guadalupe, y aunque el tema del uso de suelo está cerrado, ahora enfrentan el problema de escasez de agua.

La Ruta del Vino está localizada a 130 kilómetros al sureste de Tijuana, e incluye varios poblados, entre ellos el Valle de Guadalupe donde se construiría el complejo de Lagza.

La aprobación del reglamento en noviembre del 2013 generó polémica entre grupos ensenadenses que argumentaban que ese tipo de construcciones en el área pondría en riesgo la producción vitivinícola, principalmente por la escasez de agua en el puerto. .

Además, cuestionaban que se hubiera aprobado a puerta cerrada, sin la participación de la población y a unos días de que concluyera la administración municipal anterior, en una sesión extraordinaria "y con extrema urgencia".

Vitivinicultores pidieron la intervención del gobierno estatal y del actual alcalde para que se diera marcha atrás a la modificación del reglamento; incluso amenazaron con cancelar las tradicionales fiestas de las vendimia, celebradas en julio y agosto. Mientras se emitía alguna decisión, en enero cancelaron el baile de máscaras coordinado por la organización Provino.

Incluso, esta aprobación les valió a los regidores del XX Ayuntamiento de Ensenada la campaña "Valle de Verdad" - a cargo de empresarios vitivinicultores- para declararlos personas 'non gratas' para la ciudad y defender la vocación de la zona agrícola.

Al respecto, Carlos Lagos, propietario de la inmobiliaria Lagza y principal accionista del complejo residencial "Rancho Olivares", reconoció que la verdadera amenaza del Valle de Guadalupe es la falta de agua y aún así continuará con el proyecto hasta que la legislación se lo permita.

A corto plazo, el proyecto turístico-residencial incluía la construcción de un hotel de lujo de 45 habitaciones, para en dos años ir agregando villas con vinícolas, olivares, tiempos compartidos y una especie de "pueblito".

Este martes, quedó sin efecto el dictamen 74/2013 de la Comisión de Gobernación y Legislación emitido el 7 de noviembre del 2013, relativo a la normatividad en materia de desarrollo urbano del Valle de Guadalupe.

El Reglamento de Zonificación de los Valles Vitivinícolas no ha sido publicado en el Periódico Oficial del Estado, por lo que únicamente se deja sin efecto y se evita su entrada en vigor.