Violencia y agresión, mundos diferentes pero conectados

Natalia Fernández Martínez, titular del CJM en Torreón, aseguró que son conceptos distintos, pues mientras una es una reacción instintiva, la otra conlleva una sistematización en la vida.
Natalia Fernández Martínez, titular del Centro de Justicia para las Mujeres en Torreón.
Natalia Fernández Martínez, titular del Centro de Justicia para las Mujeres en Torreón. (Haide Ambriz Padilla)

Torreón, Coahuila

Natalia Fernández Martínez, titular del Centro de Justicia para las Mujeres en Torreón, informó que sólo el 10% de las mujeres que atiende el centro son violentas o agresoras.

La funcionaria hizo la distinción entre ambos conceptos, sin embargo, las dos reacciones son producto de la violencia sistematizada que se ha ejercido sobre las mujeres y en la sociedad, los últimos años en la región.

La violencia es la forma por la cual se trata de someter o dominar a una persona, en ese sentido se hace de diferente maneras como la física, psicológica, económica, patrimonial, sexual, siempre con el ánimo de dominar.

Distinto a lo que es una agresión ya que se trata de un instinto, son acciones que se toman sin pensarlo, es una reacción para proteger cierta cosa.

"Definitivamente se tiene que conocer la circunstancia en particular de cada persona y hacer una evaluación, no se puede generalizar en estos casos".

Sin embargo tanto la violencia como la agresión tienen los mismos efectos, es decir, las personas por reacción a una agresión pueden incluso matar en defensa propia o en legítima defensa.

"La agresión no es la mejor manera de reaccionar ante un estímulo de estrés, ya que puede desencadenar daños en terceras personas, sin embargo, es muy diferente el origen a la violencia", aclaró la funcionaria.

Existen casos mínimos, de mujeres que denuncian violencia en el Centro de Justicia para la Mujer y al realizar las investigaciones pertinentes, resulta que ellas son las agresoras y los hombres en una situación de defensa también agreden a la mujer.

La funcionaria dejó en claro que tanto la violencia como la agresión, son comportamientos que no conocen de género, se presenta por igual en hombres y mujeres.

La violencia que más atiende el Centro de Justicia para la Mujer es la psicológica, el 100% de las denunciantes la padecen, le sigue física y la económica.

Según los últimos trabajos se visualiza que existen muchas mujeres que no reciben dinero o pensión alimenticia de sus parejas y no demandan, es decir el problema está invisibilizado.