La Primavera camina a un mecanismo local de pagos

En su aniversario 35, se plantea la necesidad de consolidar la protección del bosque con un esquema de pago de sus servicios obligatorio, voluntario o mixto.

Guadalajara

A 35 años del decreto de protección sobre 30,500 hectáreas del bosque, La Primavera demanda ya un esquema de pago para compensar a los propietarios por los servicios ambientales que prestan las montañas a la ciudad, y lo que le daría viabilidad a la protección ante las enormes presiones de la urbanización de los alrededores, reconoce el director del área protegida, Marciano Valtierra Azotla.

Se trata de una discusión que si bien no tiene fecha de término, ya se da al seno de la junta de gobierno del organismo público descentralizado. Valtierra Azotla reconoce que es fundamental para generar en pequeños propietarios y ejidatarios una adhesión completa a la conservación de los valiosos recursos bióticos, desde suelo fértiles, variabilidad genética y una pirámide trófica que culmina en grandes depredadores como el puma y el águila real.

“Me parece que es uno de los instrumentos más importantes y sensatos a largo plazo, un mecanismo de compensación vía pago por servicios ambientales, porque se reconoce el tema del aprovechamiento del agua que se recarga en el bosque, y el de la calidad ambiental que el bosque da a la zona metropolitana, derivado de esta masa forestal importante; finalmente la mitad del área está en manos de pequeños propietarios y 35 por ciento en manos de ejidos, creo que ahí hay una asignatura pendiente, a la que obligadamente tenemos que entrar”, dijo en entrevista con MILENIO JALISCO.

Como modelos, “está el programa nacional de la Conafor [Comisión Nacional Forestal], que ya trae algunos apoyos en el área; está el esquema de fondos concurrentes que también maneja la Conafor […] está la posibilidad de generar un mecanismo local,  que tiene dos vías, por un lado las aportaciones voluntarias, de contrapartes: empresas que dicen, a mi me interesa sumarme, llámense usuarios, industriales, cualquier sector productivo con capacidad de aportación de recursos, organizaciones no gubernamentales, e incluso pueden aportar la federación y el gobierno estatal; la otra ruta podría ser un mecanismo obligatorio, a través de la  aportación de todos los ciudadanos, como en su momento lo manejó el estado de México”.

- Pero eso requiere de mucha sensibilización social, hay una gran desconfianza…

- SÍ, mucha sensibilización social, sobre todo crear espacios como este del OPD, de confianza y de credibilidad  de las personas a las instituciones; crear un mecanismo de transparencia para que tengan toda la certeza de que todo lo que se va a aportar se va a usar para lo que se debe de usar. Un mecanismo de pago obligatorio lo veo más viable y sólido, porque los esquemas de fondos concurrentes son a través de periodos finitos, el más largo está en el Fondo Monarca [para la reserva de la biosfera Mariposa Monarca] con quince años de compromiso,  es muy interesante pero finalmente se acaba, la idea allá es cómo detonar con esto mecanismos locales de largo plazo.

- O sea, los fondos voluntarios y concurrentes son una transición…

- Exacto, aquí hay una lógica muy clara en los oferentes, como técnicamente se les conoce, los que ofrecen el servicio local, y los que se benefician del servicio ambiental como tal, para mí con La Primavera sería poner en balanza el tema agua y el de calidad ambiental.

- Dicen científicos que si La Primavera no existiera tendríamos en Guadalajara de 1 a 2 grados más de temperatura promedio…

- Exacto, es un buen ejemplo, yo diría que no es el sólo pulmón, sino más bien el corazón de la ciudad.

Ejemplos en otros sitios del país existen. “Hay varios ejemplos en esta lógica de conservar, desde una concurrencia de fondos, para que los dueños de los bosques, sobre todo núcleos agrarios, sean ejidos o comunidades, reciban este beneficio […] por ejemplo, en el estado de México opera el fondo concurrente de Monarca, que tiene tanto intervención de núcleos agrarios de ese estado como de Michoacán; y aparte esta todo este modelo de mecanismo local que opera el gobierno mexiquense, por la vía de la obligatoriedad, donde se aporta un 3.5 por ciento del cobro de agua por usuario en todo el estado, ese dinero va al fondo ambiental, y es el estado con más población del país.

El área metropolitana de Guadalajara, con 65 por ciento del producto interno bruto de Jalisco, y de 3 a 4 por ciento del PIB nacional, tiene el tamaño para sacar un modelo de pago para conservar su zona protegida.

“Sí, es un escenario a favor en la lógica de servicios ambientales; habría que empujar todo esto para que lleve a un instrumento de largo plazo”.

- Ya con la junta de gobierno y las diferentes comisiones, ¿está el espacio de discusión  abierto?

- Está dado, por supuesto; creo que el escenario es muy interesante, hay que ver si hay voluntad de las partes y una buena gestión, coordinación, una buena articulación institucional, para llegar a un fondo que nos haga frente, si lo logramos eso nos daría un buen instrumento para amortiguar la presión con resultados tangibles, de gestión.

Un mecanismo, añade, es además un esquema de compromiso: no puede el propietario alegar su omnipotencia de dueño para modificar el bosque, pues tiene un contrato que debe cumplir y lo liga con millones de contribuyentes que viven en la ciudad y que exigen que su dinero dé resultados tangibles.

“Es un tema que ya está puesto en la agenda de la junta, y también la bióloga Magdalena Ruiz [secretario de Medio Ambiente de Jalisco] tiene interés en que esto avance […] no se han establecido los tiempos, pero ahora se puede ir madurando y generando los esquemas de cambios legislativos que se requieran para establecer las bases legales”, puntualiza.

CLAVES

El valor del bosque

Los inventarios más actualizados revelan que el bosque La Primavera alberga 1,627 formas de vida, entre las cuales se encuentran 156 especies de aves, entre ellas: pájaro carpintero, gavilán de cola roja, momoto o pájaro péndulo, martín pescador, búho cornudo, búho real y águila solitaria

Hay 38 especies de mamíferos, entre los que destacan el puma, el venado cola blanca, el zorro, el coyote, el mapache, el lince y el armadillo. Hay numerosos testimonios de que fue hogar del extinto lobo mexicano

Tiene 19 especies de reptiles y anfibios: culebra de collar, culebra ojo de gato, falso coralillo, chirrionera, alicante, víbora de cascabel, salamandra, rana cara de niño y sapo toro

Hay al menos siete especies de peces, dos de ellas endémicas de México, y cientos de invertebrados, entre ellos 85 coleópteros

Se cuenta con 961 especies vegetales (once de roble y cinco de pino), 47 especies de algas y 255 especies de hongos

El bosque ha recibido en 31 años poco menos de 79 millones de pesos de fuentes públicas

Cada año recarga 240 millones de metros cúbicos de agua. Actualmente se está en proceso el cálculo del valor de la recarga de millones de toneladas de carbono en sus árboles (se estima que hay más de cien millones de individuos)