De la necesidad al amor por ser bomberos

Para Braulio Caldera Murillo, bombero con 17 años de experiencia en la realización de su labor ha sido fundamental el apoyo de su familia y compañeros, pues de otra forma no sería posible, dijo.
Braulio Caldera Murillo.
Braulio Caldera Murillo. (Luis Alberto López)

Torreón, Coahuila

Para Braulio Caldera Murillo, bombero con 17 años de experiencia en la realización de su labor ha sido fundamental el apoyo de su familia y compañeros, pues de otra forma afirma que no sería posible.

Ingresó a los 21 años al Cuerpo de Bomberos de Torreón por dos razones: el interés de ayudar a los demás y la necesidad de un trabajo. Hoy la vocación de servicio lo mantiene vigente y en constante entrenamiento.

"El apoyo lo tengo de mi esposa y mis hijos, cada vez que sale uno le echan la bendición. Sabemos que vamos a salir, pero no si a regresar con bien", asevera.


Afirma que en más de una ocasión ha creído que no regresaría de los servicios, los más complicados han sido incendio de supermercados y las gasolineras incendiadas hace un par de años.

Recuerda que el primer día que ingresó a la corporación le tocó su primer servicio, el cual consistió en el incendio de una casa en la colonia Moderna y no pudo evitar tener miedo, pero el apoyo de sus compañeros le ayudó a vencerlo.

"Mi primer servicio fue en la Colonia Moderna, hubo una casa incendiada, acudimos de inmediato y nos llevamos la sorpresa de que eran tres tanques de gas los que estaban encendidos, cada uno de 45 kilos. Es como todo, la primera vez te da miedo, pero aquí la gente se capacita y con el tiempo se va enseñando uno", rememora.

Menciona que algo que siempre lo ha impactado es cómo las personas pierden mucho durante los incendios o accidentes, destaca principalmente las ocasiones en que ha acudido a siniestros en los jacales de la colonia Zaragoza Sur.

Comenta que el trato de la mayoría de la gente ha sido bueno hacia ellos, sin embargo hay quienes ante una emergencia no actúan de la mejor manera.

También insiste en que una parte de la población -principalmente los niños- deben aprender a hacer un uso responsable de las vías de contacto con la dependencia, pues por atender un llamado falso puede no atenderse una urgencia real.

Afirma que en más de una ocasión ha creído que no regresaría de los servicios, los más complicados han sido incendio de supermercados y las gasolineras incendiadas hace un par de años.

"Algo difícil fueron las gasolineras y los supermercados incendiándose, sin embargo la experiencia de todos como equipo nos ayuda mucho. Héroes no somos, pues ellos ahí quedan y nosotros seguimos siempre adelante", expone.

El Suboficial de la Central Colón indica que otra cosa primordial para su trabajo ha sido su familia, principalmente su esposa y sus hijos. Aunque sus niños ven su labor de una manera un tanto inocente, comenta que también le dicen que se cuide mucho e incluso presumen de su labor en varias partes.

Cuando Caldera Murillo ingresó a la corporación era el miembro más joven, hoy ha ascendido por haber prestado sus servicios en las diversas subestaciones, además trata de asesorar a quienes están por ingresar próximamente.

Ve que -como él en su momento- hay jóvenes interesados en el Cuerpo de Bomberos pueden servir de mucho a la ciudadanía torreonense.

"Se nota que hay jóvenes con mucho entusiasmo y ganas de aprender, los estamos capacitando para que puedan ingresar con nosotros", dice.

El bombero reconoce que aún falta mucho por vivir en su labor, además de que nunca le negarán un servicio a nadie que lo requiera. Ya sea de este municipio o los vecinos.