Bombero denuncia despido injustificado

El Tribunal de Arbitraje y Escalafón ordenó la reinstalación, luego justificó “un error involuntario” y en 2014 absolvió al municipio.

Guadalajara

Un despido injustificado e irregularidades en la demanda laboral ante el Tribunal de Arbitraje y Escalafón mantienen a Arturo Ramírez Mejía sin poder ejercer su labor como bombero y lejos de tener la estabilidad económica que le proporcionaba pertenecer a la Dirección de Protección Civil y Bomberos de Zapopan.

Ramírez Mejía, de 51 años, entró a la corporación en 2007 y en mayo del 2009 recibió su base dentro de la corporación y con ella los beneficios de prestaciones y pensiones que sólo duraron ocho meses. Debido al arranque de la Administración del ex alcalde Héctor Vielma dieron de baja a 33 elementos y les dieron opción de darles contratos de supernumerarios. 

El tragahumo laboró sin base del primero de enero hasta el 15 de junio del 2010. Después, ya no le renovó ningún contrato pese a laborar más de un semestre, lo que le daba derecho a obtener la basificación. En julio de ese año interpuso una demanda ante el Tribunal de Arbitraje y Escalafón.

En 2012, dicho organismo condenó al Ayuntamiento de Zapopan a “reconocer como trabajador de base al actor Arturo Ramírez Mejía, y por ende, a la reinstalación en el puesto de Oficial de Emergencia, en las mismas condiciones en que lo venía desempeñando”.

“A finales de octubre, me da un papel en el cual viene una fecha, mientras que ya en febrero hablan de una reinstalación. Cuando vamos a esa sesión de febrero, y dicen, ‘sabes qué, nos equivocamos. Fue un error involuntario el haber tomado esos papeles, que no eran para ti’ y venía mi nombre”, recordó.

Posterior a ese incidente, fue llamado a una audiencia confesional ante el tribunal en la que la contraparte aseguró que “yo traté de engañarlos, de desestabilizar, presentando recibos, nóminas que eran falsos, que yo decía una falsedad; que traté de sorprenderlos”.

Luego, obtuvo un amparo ante el Poder Judicial de la Federación en el que se hace referencia a que nunca se justificó el despido. En la audiencia confesional, después de lograr dicho recurso, no ocurrió ningún cambio pese a que el Ayuntamiento de Zapopan estaba obligado a otorgarle base o a darle un contrato.

Por su parte, el Tribunal de Arbitraje y Escalafón, en abril de 2014, absolvió al Ayuntamiento de Zapopan de sus responsabilidades con el trabajador. Sólo ordenó el pago de mil 134 horas extras.