Torreón, ciudad precursora en la utilización de la bici

El rápido crecimiento de la población sirvió para que se popularizara su uso. Con la llegada del ferrocarril la industria empezó a abrirse paso, se comenzaron a utilizar diversos tipos de maquinaria.
La bicicleta continúa siendo un medio de transporte utilizado por los torreonenses.
La bicicleta continúa siendo un medio de transporte utilizado por los torreonenses. (Manuel Guadarrama)

Torreón, Coahuila

Si alguna vez ha viajado a ciudades coloniales como Saltillo, Durango, Ciudad de México, San Miguel de Allende, entre otras, recuerde la distribución arquitectónica de su Centro Histórico: está la Plaza de Armas o Zócalo, el lugar simbólico de la ciudad.

A sus costados se encuentra la iglesia como poder divino y el palacio de gobierno materializando el poder terrenal y civil.

Para 1890, de acuerdo con un el censo del gobierno estatal, había dos mil habitantes, 30 años después, es decir en 1910, el número rondaba los 40 mil.

Ahora dibuje mentalmente el Centro Histórico de Torreón. La Plaza de Armas, a su alrededor, tiene al hotel Galicia, una tabaquería y una nevería, bancos y demás comercios, algo que es más bien propio de las ciudades modernas de finales del siglo XIX.

Mientras las ciudades al principio mencionadas oscilan los 400 años de edad, "la Perla de La Laguna" apenas supera los 100, sin embargo, poco importan las distancias temporales.

Desde sus primeros años la ciudad tuvo un despunte avasallante que al menos por aquellos días, la colocó al nivel de las otras que eran más antiguas, lo cual se atribuye a dos factores: su posición geográfica y la llegada del ferrocarril.

En este punto los Estados Unidos (EU) -y Porfirio Díaz- juegan un papel determinante. "Si para 1850 ellos (EU) estaban abriendo su gran estructura ferroviaria, ese impacto va a llegar a México 40 años después ya de manera relevante (...) Ahí nace Torreón, a la manera gringa", expuso en entrevista Carlos Castañón Cuadros, politólogo e historiador.

De esta manera los intercambios económicos y de mercancías provenían en su mayoría del país vecino del norte aún más que del sur de la república. En este sentido las necesidades de los torreonenses de aquel entonces serían diferentes a las del resto de las ciudades.

Desde sus primeros años la ciudad tuvo un despunte avasallante que al menos por aquellos días, la colocó al nivel de las otras que eran más antiguas.

Y es que de Estados Unidos llegaron artefactos tan modernos como el ferrocarril, la industria empezó a abrirse paso, se comenzaron a usar diversos tipos de maquinaria y el medio de transporte mutó y se abarató, pues luego de que en la ciudad se tuvieran que utilizar caballos o coches jalados por estos, en los que se tenía que invertir tiempo, dinero y cuidados, llegó la bicicleta, una opción de transporte cómoda, rápida y económica.

Tomando todo esto en cuenta puede aseverarse que Torreón fue una ciudad precursora y vanguardista en muchos aspectos, entre ellos en el uso de la bicicleta como medio de transporte.

Lo mismo que en el propio diseño de la ciudad, que tal como el resto de las que nacieron a finales del siglo XIX, su distribución era amable con el peatón, de ahí que las banquetas en el centro sean amplias y las calles un tanto más.

Sobre la forma en la que se popularizó la bicicleta hay que subrayar el rápido crecimiento de la población en Torreón.

Para 1890, de acuerdo con un el censo del gobierno estatal, había dos mil habitantes, 30 años después, es decir en 1910, el número rondaba los 40 mil.