Batalla que cambió la historia

El próximo mes de marzo tendrían que recordarse los 72 días de lucha entre carrancistas y villistas, que buscaban a través de Ébano, tomar el puerto jaibo.
Roberto Guzmán Quintero historiador.
Roberto Guzmán Quintero historiador. (Especial)

Tampico

Los datos pululan en la historia de nuestra ciudad y poco son los investigadores e historiadores que logran aterrizar alguna edición como la de “Tampico ante la Batalla de El Ébano”,  de Roberto Guzmán que dejan abierta la puerta para que se escriba y estudie mucho más sobre estos hechos que han marcado nuestra historia: este próximo mes de marzo de 2015 se cumplirá un siglo del importante acontecimiento.

La primera edición firmada por la Editorial Mar Adentro, que en su agradecimiento el autor firma y da la fecha de 1998, tuvo apenas un tiraje de 700 ejemplares -a la cual se sumaron otras-, siempre insuficientes para fechas tan trascendentales dentro de la etapa revolucionaria de nuestro país, y que tan poco se han tocado, como: La toma de Tampico y El incidente de Tampico, y precisamente La batalla del Ébano.

El investigador logra una edición que toma en cuenta muchos factores y aristas dentro del marco histórico con los insuficientes recursos que contó entonces, y hace un trabajo excepcional, que hasta la fecha sigue sirviendo de apoyo para otros investigadores (muy pocos por cierto), que como el documentalista Francisco Ramos Alcocer, reconoce han sido fundamentales para su trabajo.Y como el mismo Alcocer dice en su documental, la Batalla del Ébano es unos de los pasajes muy poco conocidos en nuestro país y que pudo cambiar el curso de la historia de México, pero incluso, lo grave es que igual de desconocida resulta para la región.En ese enfrentamiento se da cuenta de las dos facciones militares más poderosas de la guerra revolucionaria; carrancistas y villistas, se enfrentaron durante más de dos meses en la población de El Ébano, en San Luis Potosí.Es el propio Roberto Guzmán Quintero, quien señala inicia desde diciembre de 1914 hasta mayo de 1915, por lo que en los primeros meses del próximo año se estará cumpliendo un siglo de aquellos decisivos hechos.

Y es que la batalla duró 72 días de lucha (ninguna batalla tuvo duración igual): El día 21 de marzo a las 06:00 horas, los Convencionistas encabezados por el general Manuel Chao oriundo de Tuxpan, Veracruz, atacó el centro de las posiciones del terreno constitucionalista, mismas que tenían emplazadas dos ametralladoras que abrieron fuego aniquilando las tropas de Chao con más de 600 villistas, muertos junto a un sinnúmero de caballos.Como datos importantes, en este encontronazo, se hizo uso sí, de las trincheras, de la artillería, la caballería, pero se habla fue una de las primeras veces en el mundo, se utilizaba a los aviones para bombardear  a un enemigo (La primera, al parecer fue dentro de la Guerra Italo-Turca en 1911).

La batalla continuaría bajo una ofensiva villista mal encaminada, que hizo uso del fuego inútilmente contra las posiciones carranzistas; el General Brigadier Jacinto B. Treviño, estima el valor de sus generales al frente y asegura que con un esfuerzo más el triunfo será de ellos.El mismo envía una sección de ametralladoras y 50 hombres, para las 13 horas los villistas habían sido derrotados, para las 18:00 horas de ese 21 de marzo, todo había de alguna manera, terminado. El error de los villistas queda registrado en el libro de Roberto Guzmán Quintero, como en la historia, el exceso de confianza y el no haber reconocido el terreno, pensando que el empuje de 20 mil hombres iban arrasar para que al fin se lograra el objetivo de que los convencionalistas tomaran Tampico.

Es una desgracia que textos como este, que instruyen y enseñan sobre la historia regional y que compete directamente al estado de Tamaulipas, y a un municipio como el nuestro, no sea conocido por las nuevas generaciones y se pierda sólo en el discurso y análisis de los historiadores.Ojalá haya editoriales locales o dentro de los órganos gubernamentales que tengan puesta la mirada en aportaciones como la del propio investigador, Roberto Guzmán Quintero, para que se pueda divulgar y entender un poco más de nuestra apasionante historia.