Barrenderos de Guadalajara festejan su día con misa, desayuno y música de banda

Si bien tienen familiaridad con la basura, esta mañana lucían todos bañados y con ropa limpia, concientes de que serían unas horas de agasajo y después regresarían trabajar.
La ceremonia fue contigua al centro de transferencia de basura ubicado en López de Legazpi esquina Gobernador Curiel.
La ceremonia fue contigua al centro de transferencia de basura ubicado en López de Legazpi esquina Gobernador Curiel. (Chema Martínez)

Guadalajara

“La gente tiene muy poca cultura y tiene muy contaminado todo nuestro centro, los vecinos me tratan muy bien en la calle de Churubusco, por el barrio de San Juan de Dios, pero sí creo que es demasiado el trabajo porque tiran la basura en cualquier lugar de la calle, los vagabundos rompen las bolsas de las esquinas y tarde o temprano eso llega a las bocas de tormenta y provoca inundaciones”, comentó Esperanza Pérez, parte del cuerpo de barrenderos que pese a los cambios y las modernizaciones, ha sobrevivido.

 

La ceremonia fue contigua al centro de transferencia de basura que tiene Guadalajara en López de Legazpi esquina Gobernador Curiel; los profesionales de la escoba y el recogedor señalan que de poco ha servido establecer infraestructura para que la gente arroje la basura en los contenedores que llenan la zona centro; tampoco se acostumbra la gente a que debe sacar su basura cuando pasa el vehículo recolector o carretón, y eso hace que las esquinas de la ciudad estén en las madrugadas llenas de desechos.

 

“Yo trabajo en la calle de Juan Manuel donde hay muchos comercios y por ello hay mucha basura; yo creo que si no me dieran propinas a parte de mi sueldo no podría sobrevivir, pero afortunadamente mis hijos ya son grandes, estudiaron para dedicarse a una profesión que les deje más dinero”, comentó Alfredo Ruiz, otro barrendero que acudió a la ceremonia.

 

Si bien tienen familiaridad con la basura, esta mañana lucían todos bañados, con ropa limpia y peinados, concientes de que iban a ser sólo unas horas de agasajo y que antes de mediodía habrá que regresar a los sitios que demandan su trabajo, porque la gente nunca descansa de tirar la basura. ¿Qué pasaría, ahora que esta de moda decirlo, si nos quedáramos un día sin barrenderos?  Sólo por un par de horas el centro de la ciudad ha tenido una pequeña probadita.