Vecinos se oponen a apertura del Bar Matracas

Un grupo de personas que habitan entre la Avenida Abasolo y Degollado, han turnado oficios a varias dependencias para argumentar que el lugar carece de medidas de seguridad y estacionamiento.
Un grupo de personas que habitan entre la Avenida Abasolo y Degollado se oponen a que el Bar Matracas sea abierto.
Un grupo de personas que habitan entre la Avenida Abasolo y Degollado se oponen a que el Bar Matracas sea abierto. (Manuel Guadarrama)

Torreón, Coahuila

Un grupo de vecinos que habitan en la Avenida Abasolo, han realizado una serie de peticiones a las distintas direcciones municipales para que no abran un antro que ya luce el nombre de Bar Matracas, a pesar de que han acudido a Urbanismo a solicitar permisos de construcción del lugar, se les ha negado la información.

También han turnado oficios a la dirección de Desarrollo Económico, Desarrollo General de Desarrollo Social, Protección Civil y Medio Ambiente, al despacho del alcalde y con el Secretario del Ayuntamiento, sin que nadie les de informes de quién autorizó un antro en ese lugar, pues argumentan que este negocio les robará la tranquilidad y no cuenta con estacionamiento ni medidas de seguridad mínimas.

El propietario de Bar Matracas es Conrado Zorrilla, a quien los vecinos abordaron en varias ocasiones para solicitarle sus permisos de construcción y de licencia de funcionamiento negándose rotundamente a dialogar con ellos.

Los vecinos de la Avenida Abasolo señalan que desde septiembre del 2015 empezaron a construir una palapa gigante entre Abasolo y Degollado, como era una estructura enorme y había muchos trabajadores en el lugar, pidieron informes a las dependencias encargadas para que explicaran quién había otorgado los permisos de construcción y licencia sin la anuencia vecinal.

Señalan que en Urbanismo les contestaron que no se habían percatado de la construcción y no tenían conocimiento de ninguna edificación por el lugar.

Presentaron una queja el 5 de octubre de 2015 donde 30 vecinos respaldaban el documento, que en su momento fue dirigido al alcalde Miguel Riquelme y fue recibida por la Dirección de Desarrollo Económico, Dirección General de Desarrollo Social, el Despacho del Secretario del Ayuntamiento, Urbanismo, Despacho del Alcalde y hasta el séptimo regidor.

En el documento explican a la autoridad que según el reglamento de asentamientos humanos, desarrollo urbano y construcciones para el municipio de Torreón, se condiciona la expedición de licencias de funcionamiento a los negocios que cuenten por lo menos un número de estacionamiento por metro cuadrado de construcción, dentro del predio.

Comparten a la autoridad que la contaminación auditiva según lo establece el reglamento de Medio Ambiente, tampoco se cumple, ya que el inmueble no cuenta con un material que aisle el ruido. En cuanto a las medidas de Protección Civil, no son tomadas en cuenta por los dueños de este futuro negocio.

"Tenemos que limpiar orines, excremento, vómitos de nuestras banquetas. Los jóvenes no saben divertirse sanamente, salen completamente fumigados de esos antros".

El propietario de Bar Matracas es Conrado Zorrilla, a quien los vecinos abordaron en varias ocasiones para solicitarle sus permisos de construcción y de licencia de funcionamiento negándose rotundamente a dialogar con ellos, argumentando que él conocía al alcalde y abriría su negocio con anuencia de los vecinos o sin ella.

Jesús Uresti, uno de los afectados advirtió que ya son varios grupos de vecinos que habitan en el sector segundo de Cobian, que manifiestan su inconformidad por la apertura de distintos antros en el sector.

Manifestó que dejan en claro que no están en desacuerdo con la reactivación económica, sin embargo señalan que la saturación de negocios con el mismo giro, han traído más problemas que beneficios.

"Basura en exceso los fines de semana, en su mayoría condones, botellas de cerveza y vino.Tenemos que limpiar orines, excremento, vómitos de nuestras banquetas. Los jóvenes no saben divertirse sanamente, salen completamente fumigados de esos antros, incluso hay menores de edad", señaló.

Reiteró que tienen que lidiar con cocheras bloqueadas por automóviles ajenos, "no podemos salir de nuestras casas el fin de semana en auto, porque nos invaden el lugar, luego andamos a las tres o cuatro de la mañana acomodando nuestros carros, tenemos que dejarlos cinco cuadras a la redonda y regresar a moverlos".