BDM conquista al Cervantino

Los boletos para la única función de la compañía regiomontana, dentro del Festival Internacional Cervantino, estaban completamente agotados desde hace algunos días. 

Guanajuato

Un majestuoso Teatro Juárez recibió con un lleno total al Ballet de Monterrey, teniendo enfrente a un público que disfrutó por completo del montaje Romeo y Julieta.

Desde hace días se reportó que los boletos para la única función de la compañía regiomontana, dentro del Festival Internacional Cervantino, estaban completamente agotados.

Y a minutos antes de iniciar la función por la noche del viernes decenas de jóvenes pedían un boleto "extra" en las afueras del mítico teatro guanajuatense.

"No te sobra un boleto, te lo compro a lo que sea", exclamaban dos jovencitas.

Para el Ballet de Monterrey (BDM) trasladar Romeo y Julieta del Auditorio Luis Elizondo al Teatro Juárez no fue tarea sencilla, admite su director artístico el argentino Jorge Amarante.

"Este teatro es una obra de arte, pareciera que lo estamos estrenando ahora. Obvio al ser un teatro antiguo tiene unas medidas acotadas y hemos tenido que hacer adaptaciones, no coreográficas sino en la parte escenográfica", indicó.

Durante las dos horas y medias de función, divididas por un intermedio, el público se mantenía atento y en silencio, siguiendo los movimientos de Katia Carranza (Julieta) y de Johan Fernández (Romeo). Cabe destacar que en esta presentación la compañía viajó completa, apoyándose en alumnos de la Escuela Superior de Música y Danza de Monterrey.

La obra atrajo la atención tanto de jóvenes y de adultos mayores, un público diverso que en todo momento guardó respeto y que no interrumpía el transcurso de la escena con sus teléfonos celulares o tabletas para tomar la foto.

Aunque en los primeros actos permanecían en silencio, con el transcurso de la obra llegaron los aplausos para la compañía en cada caída de telón o corte de la escena.

Esta fue la única presentación del BDM en el Cervantino, después le sucederá una gira por el estado de Hidalgo y Tabasco no sólo con Romeo y Julieta, sino también con Giselle.