Ayuntamiento desconoce estatus que guarda el rastro

El alcalde de San Pedro, Juan Francisco González González, informó que los problemas de los productores continúan ante la falta de un lugar donde sacrificar cabritos de manera higiénica.
Juan Francisco González, alcalde de San Pedro.
Juan Francisco González, alcalde de San Pedro. (Martín Piña)

San Pedro de las Colonias, Coahuila

Juan Francisco González González, alcalde de San Pedro de las Colonias, informó que el rastro de cabritos que opera en el municipio, fue inaugurado en 2005 por la Unión de Caprinocultores de la Región Lagunera.

Esto se logró bajando un proyecto a través de Financiera Rural, donde participaron 120 socios, el 80% pertenecen a la región de Coahuila, específicamente de San Pedro y Matamoros, mientras el otro 20% corresponde a productores de la región de Durango.

Su presidente, Antonio Martínez, es originario de la ciudad de Matamoros, es el representante legal de la Unión de Caprinocultores de la Región Lagunera.

Manifestó que Financiera Rural les otorgó un crédito de 6 millones de pesos, de esos, 4 millones fue para infraestructura y los otros 2 millones para comercializar el producto.

El alcalde señaló que actualmente esta asociación se inconformó ante Financiera Rural, contrataron a un bufete de abogados ya que el interés era muy alto.

Eso provocó que el flujo de efectivo se agotara y no pudieran seguir comprando cabrito, que era la base fundamental de ese rastro.

"Se gestionaron apoyos para el ganado bovino y caprino el año pasado por parte de la presidencia, en San Pedro se entregaron cerca de 180 toneladas de alimento en un esquema de ofrecerlo al 50% de su valor, beneficiando a 260 productores".

"Tengo entendido que al día de hoy se tiene un convenio con la empresa Bachoco y le maquilan alrededor de 8 mil aves por mes, únicamente trabajan de 5 a 10 días del mes".

"Se sabe que ese producto no lo puede comercializar la empresa por ser de baja calidad, sacrifican ahí las aves para acomodarlas en otra parte del país".

Según la información que tiene el Ayuntamiento cuenta con 55 personas laborando con empleo temporal, donde cerca de 40 pertenecen a San Pedro y las otras 15 personas vienen de Matamoros.

Jesús Abasta, originario de Matamoros, es la persona que está encargada del rastro de cabritos que opera en San Pedro.

"Hemos tratado de investigar con la Unión de Caprinocultores de la Región Lagunera, dónde terminan esos recursos que obtienen, si son o no repartidos entre sus socios sampetrinos, sin embargo ellos siempre guardan información de manera muy celosa. Según ellos el rastro no genera ninguna ganancia".

El alcalde dijo que no se sabe mucho al respecto, ya que el rastro duró en operaciones dos años, tampoco saben el estatus financiero que guarda el lugar, reconoció que los problemas que tenían los productores antes de que se edificara ese rastro continúan hasta la fecha como son el coyotaje y la falta de un lugar donde sacrificar cabritos de manera higiénica.

González González dijo que se han logrado hacer contratos para comercializar la carne con empresas foráneas, sin embargo los productores sociales quedan mal.

Antes de iniciar la producción se acuerda un precio y llegada la fecha los "coyotes" ofrecen 20 pesos más, y los productores optan por venderle a los coyotes, provocando una desestabilización en la producción y la partida de estas empresas, quedando a expensas del coyotaje.

Aseguró que los caprinocultores locales no han solicitado la intervención del municipio para lograr que opere o se destrabe el rastro de cabritos.