Autoridades omisas ante contaminación de laguna

Se vierten a Champayán alrededor de 20 mil m3 mensuales de aguas residuales de varios fraccionamientos cuya demanda de drenaje no se atiende por ser área privada.
En la gráfica se observa la descarga de aguas residuales hacia la Laguna de Champayán, a la altura del Fraccionamiento Villas Náutico.
En la gráfica se observa la descarga de aguas residuales hacia la Laguna de Champayán, a la altura del Fraccionamiento Villas Náutico. (Priciliano Jiménez)

Altamira

La Laguna de Champayán está siendo contaminada por aproximadamente 20 mil metros cúbicos mensuales de aguas negras que diversos fraccionamientos de Altamira están arrojando porque las autoridades no atienden la problemática de falta de drenaje y saneamiento. Al respecto, el abogado Eustacio Reyes Hernández consideró que el caso podría representar una emergencia ambiental y el municipio debe ser el primero en actuar con inmediatez.

Habitantes de Villas Náutico dijeron que en su sector son alrededor de 270 casas, que sumadas con fraccionamientos aledaños como Sotavento y Punta Laguna, suman un total de mil viviendas las que están enviando sus desechos sin tratar al cuerpo de agua que forma parte del sistema lagunario del Chairel.

Los residentes denunciaron que fueron víctimas de un fraude por parte de la constructora Geo, ya que al venderles jamás les informó que el servicio de drenaje iba a ser a través de una planta tratadora de aguas residuales y que no estarían conectados a la toma general del municipio. Tras quebrar la empresa, se desentendió de su operación y ahora la autoridad no atiende esta problemática bajo el argumento que es un fraccionamiento privado. Mientras tanto, la contaminación continúa sin que se haga algo por frenarla.

Cuestionado sobre el caso, el abogado Eustacio Reyes dijo que de acuerdo con la Ley del Equilibrio Ecológico y Protección al Ambiente de Tamaulipas, compete a los municipios la prevención y control de emergencias ecológicas y contingencias ambientales, cuando la magnitud gravedad de los desequilibrios ecológicos o daños al ambiente amenace extenderse al territorio del municipio que corresponda.

Consideró que se debe llamar a cuentas a la empresa responsable y sancionarla conforme a la ley, pero no a los vecinos, mismos que deben  ser apoyados en su demanda.

“No se están tratando las aguas y el daño va directo a la laguna, es un promedio mensual de 20 metros cúbicos de descarga por casa, queremos ser parte de la solución, no queremos hacer más grande el problema”, señaló Gustavo Gutiérrez Ramírez, representante de la manzana 16.

Mencionó que en campaña, el alcalde Armando López prometió que le iba a “meter mano” sin que hasta ahora se haya dado una solución al caso, por lo que hizo un llamado al ayuntamiento de Altamira, Comapa, Conagua, Semarnat y Coepris para que se acerquen y atiendan la problemática.

“Nosotros compramos de buena fe, nos dijeron que todo estaba en orden”, subrayó el afectado, en una entrevista donde estuvo acompañado por David Antonio Garcés Saucedo, Tomás Reyes Rivas, Guillermo Adame, Miguel Trejo y Luis Carlos Villalobos, quienes a su vez representan las manzanas 3, 6, 1, 5 y 4.

Con ellos coincidió Daniel Alvarado Rodríguez, administrador del fraccionamiento, quien dijo que desde hace varios años se ha venido pidiendo que intervengan  las autoridades, pero el grave problema continúa y requieren una solución definitiva “no curitas”.

Los habitantes explicaron que el Fraccionamiento Villas Náutico cuenta con una planta de tratamiento que Casas Geo instaló para sanear las aguas residuales mientras se conectaban a la red.

“Era algo provisional, pero Geo quebró y nos dejó este problema, una planta sin trabajar al cien por ciento y que ahorita no funciona, por lo que las aguas negras están tirándose hacia la laguna. También Sotavento y Punta Laguna fueron derivados a este cárcamo y los costos de mantenimiento los absorbemos nosotros, los demás fraccionamiento dicen, no es asunto nuestro”, enfatizaron.

Solicitan que Comapa tome posesión de dicha infraestructura, porque ellos no tienen idea de la operación técnica de la misma y “a la dependencia le corresponde como organismo operador en la zona”, apuntaron.

“La planta no se logró operar al cien por ciento, no se logró la eficiencia del equipo, es un elefante blanco. Ya se azolvó, llegó al tope el depósito de lodos, no se puede trabajar más porque hay que sacar todo eso y nosotros no tenemos cómo sacarlos ni dónde echarlos, debe intervenir la autoridad, pero no meten mano porque dice que no les ha sido entregado el fraccionamiento”, comentaron.

Los entrevistados expresaron que desean sumar voluntades para que a sus descargas se les de el tratamiento adecuado y pasen a manos de Comapa las instalaciones.

“Como colonos no somos operadores de una planta de tratamiento, no está en nuestras posibilidades dar mantenimiento a una planta de este tipo, para eso existe Comapa con sus recursos, equipos y personal especializado, basta que nos cobren en el recibo la operación y con gusto la pagamos. Necesitamos que vengan”, insistieron.

En un recorrido por el lugar, se pudo constatar la descarga directa al cuerpo lagunario. “El escurrimiento ya hizo erosión, vemos los sedimentos negros, el tular amortigua la caída directa pero la mugre está llegando a la laguna y si nos vamos a un estudio más profundo la laguna tiene medio metro de residuos orgánicos que con tantito que le mueva la propela de una lancha, brota la hediondez”, afirmó Gustavo Gutiérrez.

Los vecinos, quienes llevan ya cinco años habitando el lugar, dijeron que no pueden esperar más. La solución definitiva, indicaron es que se meta la red de drenaje, pero mientras se instala una conexión definitiva, que la Comapa opere la planta tratadora y les cobre el saneamiento.

En el fraccionamiento habita el propio director de Ecología de de Altamira Andrés Hernández, entre otros funcionarios.