Aumentó al doble la atención en los hospitales de León

Julio, uno de los aficionados que resultó lesionado en el festejo el domingo pasado contó que trató de subirse a un muro y se sostuvo de una estatua pero esta se vino abajo y cayó sobre él y su amigo.
Carlos Raymundo, otro de los lesionados, sufrió una fractura.
Carlos Raymundo, otro de los lesionados, sufrió una fractura. (Mauricio Contreras)

León, GTO.

La atención a heridos se incrementó casi al doble en algunos hospitales de la ciudad, por los incidentes que se registraron durante los festejos del campeonato del León en el torneo de Apertura 2013.

En el hospital de la Cruz Roja se atendieron 40 personas de los cuales más de la mitad fueron lesionados y los demás por enfermedad, así lo aseguró Jorge Maldonado Salas, director médico de la Cruz Roja.

Agregó, que de las 40 atenciones, 27 fueron lesionados, siete heridos por arma de blanca, dos de ellos trasladados al Hospital General Regional, ya que su estado de salud era grave, por sus heridas, uno de ellos en el cuello y el segundo que murió el mismo día en el tórax.

Este último, festejaba el campeonato con cerveza en la colonia Rizos de la Joya y dentro de una discusión del partido, lo mataron con un arma blanca.

Además, Maldonado Salas, explicó que dos víctimas de atropello, fueron atendidos junto con cinco personas que resultaron heridas por una caída.

Sin embargo, el saldo más grande fue el de 11 lesionados por golpes en los festejos, ninguno de gravedad.

En el interior de la clínica de la Cruz Roja, se encontraba espera Julio César Rodríguez, quien presentaba heridas de gravedad en la cara, que fueron ocasionadas durante el festejo, en el "Puente del Amor".

Julio contó que al subirse a un muro, cuando festejaba, se trató de sostener de una estatua pero se vino abajo por lo que cayó encima de él y su amigo.

Explicó, que cuando quedó inconsciente y volvió en sí, sus amigos aún esperaban la ambulancia pero era tanto su dolor que prefirió irse caminando junto con su amigo.

En cambio, Carlos Reymundo, de 15 años de edad, contó que cuando celebraba en medio del bulevar Torres Landa, en la colonia San Miguel, quiso dar una pirueta entre los autos y se quebró el pie.

Sus padres lo trasladaron un hospital particular, pero tardaron más de una hora para llegar por el tráfico, además, no pudieron pagar el costo de la cirugía que le tenían que realizar por lo que acudió a la Cruz Roja sin pensar que estaría con mucha gente esperando atención medica.