Buscan empoderar a mujeres con siembra de hortalizas

La representante legal de la Asociación Civil Conadi, explicó que con el proyecto pretenden que las amas de casa tengan una actividad productiva que las acerque al trabajo remunerado.

Gómez Palacio, Durango

Con el apoyo y asesoramiento de organismos gubernamentales, una asociación de Mujeres Empoderadas buscan emprender sus propios negocios mediante la siembra y producción de las hortalizas que se siembran en sus traspatios ya sea de sus casas en la zona urbana y rural.

Azucena Barraza Arellano, representante legal de la Asociación Civil Conadi, explicó que el proyecto que están ejerciendo es denominado "Mujeres Empoderadas Rumbo al Comercio Justo" y que tiene como intención el que comercialicen las hortalizas que producen en sus patios y que es apoyado por el Instituto Nacional de las Mujeres en un programa de equidad.

En el marco de este proyecto están trabajando con cuatro comunidades, como son Dinamita, El Vergelito, Morelos y La Plata.

"El objetivo es que ellas tengan una actividad productiva que las acerque al trabajo remunerado pues es un poco difícil para ellas tener acceso un trabajo ya sea por las distancias, por el cuidado de los hijos, el costo de los traslados o muchas de las veces ya son señoras mayores que no hay tenido ninguna capacitación para el trabajo o carecen de estudios", dijo.

Ante estos factores, explicó que esta es una forma en que pueden generar un trabajo que les brinde autoemplearse y a su vez les permita generar un ingreso para el sustento de ola familias y con ello una autonomía económica en el entorno familiar.

Recordó que en el marco de este proyecto están trabajando con cuatro comunidades, como son Dinamita, El Vergelito, Morelos y La Plata , de las cuales varía la participación y suman casi 80 personas en su totalidad mujeres y en un rango de edad de los 18 a 60 años.

La capacitación que se les ofreció ahora en estos talleres fue en producción de hortalizas, producción de conservas, donde la forma en que se hacen es cien por ciento artesanal y se puede casi asegurar que los productos que se cosechan son casi orgánicos aunque aún carecen de la certificación.

Los cuales se producen en sus patios con sistemas ahorradores de agua y no se utiliza ningún químico de fertilizante, sino que se produce ahí mismo la composta que requiere, mientras que los plaguicidas son caseros.