Asaltantes de banco dispararon para intimidar

La gente que estaba presente en el lugar pudo ver a tres sujetos que iban con la cara descubierta, aunque usaban lentes oscuros.
La sucursal de HSBC fue asaltada el jueves por la tarde.
La sucursal de HSBC fue asaltada el jueves por la tarde. (Milenio)

León, Gto.

Además de los seis o siete balazos que se hicieron en el interior de la sucursal, testigos señalaron que en el asalto a HSBC, al huir, los delincuentes hicieron otras seis u ocho detonaciones para intimidar a los testigos.

Uno de los balazos hizo blanco en la fachada del local de Nextel. A veinte metros del banco.

Eduardo, empleado de un local contó cómo lo vivió:

"Fue todo tan rápido. Estábamos aquí comiendo nosotros. Se oyeron los balazos y vimos a estos tres tipos, uno de ellos iba al frente con todo el dinero. Iban corriendo por todo este pasillo. La última persona se paró aquí (frente al local de Nextel) volteó hacia atrás y tiró un balazo hacia arriba. Después de eso nada más se oyó cuando arrancaron su camioneta. Fue básicamente de película".

Eduardo dijo haber escuchado entre cinco y seis balazos realizados en el exterior. Del aspecto de los asaltantes, recuerda que traían ropas largas. Que el que iba al frente era más robusto y viejo que los otros dos, que se veían más jóvenes.

Contó que ninguno traía la cara tapada, pero sí lentes oscuros, por lo que no podría identificarlos si los volviera a ver.

Otros testimonios coinciden en que los asaltantes no traían la cara tapada y vestían ropa normal.

Una decena de testigos confirmaron que eran tres y que durante la huida a uno se le cayó una pistola y regresó a recogerla. Algunos casquillos también quedaron tirados en el estacionamiento.

"Nos asustamos mucho, se oyeron los disparos y ni nos asomamos", reveló una empleada de Préstamos Avance. Afuera de su sitio de trabajo pasaron los ladrones con el botín.

En la Caja Popular se replegaron cuando empezó el caos.

"Nadie nos asomamos, mejor nos pusimos en resguardo en lo que pasaba el mal momento", dijo un empleado.

Un testigo de Scotiabank dijo que iba saliendo de la sucursal cuando vio que los ladrones huían. Tras ver que iban armados y disparando, regresó corriendo para resguardarse. Ahí esperó más de una hora hasta que sintió seguridad para asomarse.

Según testimonios, el vehículo de la Procuraduría de Justicia del Estado, de la Unidad de Investigación de Robo a Casa Habitación permaneció hasta entrada la noche afuera del banco.

EL REGRESO A LA NORMALIDAD
Al día siguiente del asalto, la sucursal de HSBC permanecía abierta al público, pero la sección de cajas no estaba operando.

Ya habían cambiado el cristal blindado y no quedaban rastros en el lugar. El paso a los cajeros automáticos ya estaba permitido.

Personal del banco acudió a trabajar con normalidad. Una de las empleadas tenía los ojos rojos, como si hubiera llorado mucho. "No nos permiten dar información, lo siento mucho", se excusó amablemente para no iniciar una charla.

El hombre que cuida el estacionamiento dijo sentirse afortunado porque ese día se fue del lugar a las 3:00 de la tarde, minutos antes de que ocurriera el atraco.

A decir de los locatarios, este día aumentaron los patrullajes y se veían más policías de lo común.

"Sí han estado viniendo más", contó un testigo, "Ojalá ayer hubieran estado así", agregó el hombre.