Arrojo preparará estudio técnico sobre el trasvase

Jalisco deberá pronunciarse en pocas semanas sobre la posibilidad de seguir la elevación de la presa El Zapotillo.

Guadalajara

El investigador español y premio Goldman 2003 por sus contribuciones a la ecología, Pedro Arrojo Agudo, tuvo audiencia con el gobernador del estado, Aristóteles Sandoval Díaz, a quien le expresó su preocupación por las consecuencias ambientales, sociales y económicas para Los Altos de Jalisco por el trasvase del río Verde a la ciudad de León, Guanajuato.

“El proyecto […] se basa en un diagnóstico inconsistente, según el cual, a pesar de que los acuíferos de la cuenca del río Verde en Los Altos de Jalisco están oficialmente sobreexplotados, la cuenca es considerada excedentaria y debe alimentar un gran trasvase a otra cuenca; no conozco en el mundo ningún caso similar… los acuíferos son los pulmones hídricos de ríos, lagos y humedales en cualquier cuenca, ¿sería razonable obligar a un paciente con los pulmones gravemente enfermos a donar sangre?”, le dijo al mandatario estatal, de acuerdo con la carta que le entregó en mano durante el encuentro, el miércoles 18 de septiembre.

En la cita, además del gobernador, estuvieron presentes la titular de la Secretaría de Medio Ambiente y Desarrollo Territorial (Semadet), Magdalena Ruiz Mejía, y por el secretario General de Gobierno, Roberto López Lara. Sandoval Díaz pidió al experto español documentar de forma detallada los efectos negativos sobre la meseta alteña, que genera alrededor de 23 por ciento del producto interno bruto de Jalisco, y de hecho, aporta más a la riqueza nacional que la zona de León.

“Jalisco vive un momento crítico en materia de aguas aunque, crece una esperanzadora toma de conciencia colectiva […] el futuro se ve fuertemente condicionado por un proyecto aprobado en un contexto político muy particular del pasado, que usted conoce mejor que yo […] se ha despreciado imprudentemente considerar el impacto del cambio climático sobre la verdadera disponibilidad de caudales que puede esperarse en el futuro”, añade.

Es decir, “si el trasvase se realiza, en las futuras sequías agravadas por el cambio climático, el agua disponible en la cuenca se tendrá que destinar al trasvase, prioritariamente […] las instituciones públicas deberán presionar a ganaderos y agricultores para que reduzcan al máximo sus extracciones, de forma que el máximo de caudales escurra hasta la presa de El Zapotillo, como de hecho empieza a ocurrir”.

Arrojo Agudo destaca que el proyecto no podrá dar agua para las actividades primarias, pero además, para el abasto urbano de Los Altos es “inconsistente”. Lagos de Moreno, por citar un caso, “obtiene su agua bombeándola desde profundidades hasta de 150 metros. Sin embargo, llevarla desde El Zapotillo requeriría bombearla a un desnivel de 450 metros e impulsarla a lo largo de 100 kilómetros en línea recta. Por otro lado, Lagos podría obtener agua superficial de alta calidad trayéndola desde la presa El Cuarenta”. La clave es que las ciudades no se pueden seguir desarrollando a costa del campo, destaca. El gobernador le pidió profundizar sobre el tema, se espera una decisión sobre la cortina de El Zapotillo (80 o 105 metros) en pocas semanas.