Arreglos en La Garita ya pueden apreciarse

El ayuntamiento de Tonalá recién finalizó la etapa inicial de recuperación del conjunto arquitectónico de Puente Grande, un inmueble de gran relevancia histórica y patrimonial a escala nacional.
Se realizó el techumbre de 400 metros cuadrados, entre otras acciones.
Se realizó el techumbre de 400 metros cuadrados, entre otras acciones. (Enrique Vázquez)

Guadalajara

Restaurar inmuebles antiguos no es un asunto complicado. “La cuestión es que haya voluntad. La voluntad genera el recurso humano y económico” y un ejemplo es la etapa inicial del proyecto de rescate de Puente Grande y sus garitas, asegura Salvador de Alba, arquitecto a quien recientemente la Dirección de Cultura de Tonalá le encomendó la tarea de consolidar los vestigios de La Garita, un inmueble que pertenece a un conjunto arquitectónico de suma importancia en la historia nacional y de la cual ya se pueden apreciar los resultados.

 En 2009 hubo una intervención realizada por la restauradora Liza Tapia, quien entre varias cosas ayudó a canalizar el agua que escurría de las casas de Puente Grande y de fugas residuales y que mantenía el terreno en el que se encuentra el inmueble empantanado y con maleza. De acuerdo con Salvador de Alba, lo que le ha tocado aportar al proyecto ha sido toda una odisea. Su proyecto se basó en un plano que aparece en el libro Puente Grande o de Tololotlán y su entorno, del general Alfonso Clever Sánchez Marín. Se trata de un reporte de 1864, que mandó hacer el emperador Maximiliano. El personal a cargo realizó entonces un diagnóstico físico del edificio en el que se especifica cómo se utilizaba cada área. Señala en dónde se encontraban las recámaras, la capilla, la cocina, el patio, y detallaba el estado físico que tenían, cuántas vigas hacían falta y en dónde. “Eso nos dio una idea de cómo estaba el inmueble, en base a ese documento mandamos a hacer las tabletas de barro de acuerdo a unos vestigios que encontramos del pórtico en  talleres de Zapotlanejo y Acatic. Hicimos 400 metros cuadrados de techumbre con la técnica antigua, la madera está curada, tiene hasta retardantes de fuego aplicados conforme a norma, sobre todo en el pórtico” detalla el experto. El mayor reto hasta el momento es ganar la batalla a la humedad. “Los técnicos del INAH nos recomendaron que no aplicáramos nuevos aplanados, la piedra está expuesta. Hicimos la liberación de una capa de arcilla de material residual en el pórtico y capilla, y se sustituyó por una cama de grava que ayuda a que la humedad pueda conducirse apropiadamente hacia el cuerpo de agua que está allí a un lado y no se estanque en el edificio”.  Otra acción que se hizo fue restaurar las gárgolas y reponer las que estaban rotas.

Aseguran que hace falta mucho por restaurar

Actualmente con esta etapa en la que se invirtieron un millón 360 mil pesos, de los cuales 500 mil los aportó el Foremoba, 700 mil pesos la Secretaría de Cultura de Jalisco y 100 mil pesos el municipio de Tonalá, se lleva un avance de menos de 30 por ciento del rescate de todo el conjunto que incluye el puente y las garitas. De acuerdo con Asunción Gómez, encargada de comunicación social de la Dirección de Cultura de Tonalá, la dependencia ya se encuentra gestionando por un millón de pesos para continuar con la colocación de puertas y ventanas, así como las conexiones del sistema de energía eléctrica, luz y fuerza, construir baños y estacionamiento.

También se trabaja en realizar acuerdos con la Comisión Federal de Electricidad que es responsable de esa zona y con la Secretaría de Comunicaciones y Transporte para restaurar el puente y devolverle sus características que han sido afectadas. Según Salvador de Alba el pavimento original debe estar debajo de un metro 20 centímetros de relleno, de manera que las alfardas del puente parecen machuelos, cuando originalmente eran altos. También hace falta restaurar el humilladero y los torreones del puente, así como devolverle más tranquilidad vial.