Arrancó el operativo salvavidas de Semov

Los usuarios de redes sociales estuvieron alertando la supuesta ubicación de los retenes, incluso algunos bares compartieron la información en pantallas.
Cerca de una hora tardaron en colocar todo lo necesario para el operativo.
Cerca de una hora tardaron en colocar todo lo necesario para el operativo. (Mariana Hernández León)

Guadalajara

Minutos después de las 11:30 de la noche un grupo de 20 mujeres de la Policía Vial, 12 agentes, peritos, observadores de la Comisión Estatal de Derechos Humanos Jalisco (CEDHJ), observadores ciudadanos y médicos iniciaron con los primeros cinco operativos de alcoholimetría del programa salvavidas del gobierno del estado.

La instalación de las volantas fue accidentada, durante cerca de una hora se dedicaron a la colocación de toldos, mesas y conos para la realización de los exámenes a los conductores.

El tiempo que tardó en colocarse la Policía Vial en la avenida fue suficiente para que se formara una fila de autos sobre la arteria, lo cual comenzó a alertar sobre la presencia de la volanta.

Fue hasta después de las 00:30 que iniciaron oficialmente las actividades y se realizaron las primeras pruebas de alcoholemia a los conductores. El inicio de los exámenes causó molestia entre los ocupantes de los vehículos, pues la mayoría no estaban de acuerdo con la presencia de los medios de comunicación en el sitio, por lo cual —apegándose a su derecho— solicitaban que se realizara en completo anonimato.

Poco tiempo transcurrió para que cayera el primer detenido. Fue un automóvil Jetta, los ocupantes regresaban de una fiesta a la que acudieron después de la escuela. Se le preguntó al chofer —como marca el protocolo— que si había consumido bebidas alcohólicas, lo cual afirmó. Se le practicó la prueba y fue detenido. No se dio a conocer el nivel de alcohol que presentó, sin embargo, sí se informó que pasaría 12 horas en el Centro Urbano de Retención Vial por Alcoholemia (CURVA).

Antes y durante la instalación de los retenes, las redes sociales se convirtieron en el hogar de los rumores, con decenas de cuentas —en Twitter y Facebook— que informaban los supuestos lugares donde se realizarían las revisiones, incluso en algunos bares publicaron la misma información en las pantallas.