El adobe, material típico y muy aguantador

Contrario a la idea general que se tiene, además de ser resistente, es un elemento muy cómodo en los hogares para el clima extremo de la región, afirmó el arquitecto Hugo Estrada. 
“Tenemos en Torreón edificios importantes de diferentes estilos, como la arquitectura de ladrillo, adobe y madera".
“Tenemos en Torreón edificios importantes de diferentes estilos, como la arquitectura de ladrillo, adobe y madera". (Cecilia Rojas)

Torreón, Coahuila

Aunque mucho se ha dicho que las casas se caen por que son de adobe, el arquitecto Hugo Estrada desmiente este punto, señalando que por el contrario, el adobe es un material de construcción idóneo para la región lagunera.

El joven profesionista llevó a cabo una investigación sobre las viviendas del período de la Revolución Mexicana, que según su punto de vista, son las que mejor definen a la región como lo que es.

"Es particular y propia de la localidad, tienen una estructura como la de las haciendas, de influencia española, una entrada que dirige a las habitaciones, un zaguán y un patio central que tenía una noria y generaba ventilación y además, cumplía una función social al ser el lugar de encuentro familiar por las noches".

Aún existen este tipo de casas en la ciudad. Incluso se puede ver este tipo de estructura en el Hotel Princesa, que tiene en su fachada la fecha 1906, uno de los pocos que quedan en pie.

Esta estructura permitía regular el clima y que la región calurosa desértica en la que vivimos, fuera un poco menos cruenta.

"Para mi, este período es el más representativo de la arquitectura histórica que existe en la región, sería como nuestra pepita de oro, lo más importante, porque Torreón es moderno y hay pocas construcciones previas".

Actualmente una casa de adobe, sin tomar en cuenta el terreno, tendría un valor de 150 mil pesos, en lo que llaman obra blanca, con acabados pero sin ornamentación ni detalles adicionales. Más barato que una casa de Infonavit.

De hecho, este fue el periodo en el que más gente llegó de fuera a la ciudad, haciendo manifiesta la mezcla de razas y culturas, pues por ejemplo una familia árabe llegaba y hacía su casa con el material local, si, pero además, agregaban ornamentos propios de su cultura, lo que enriqueció notablemente a la arquitectura.

Lo malo, es que los préstamos bancarios no se otorgan al dar a conocer este material como base para la construcción, pues se sigue teniendo la idea de que es frágil, pero no lo es.

Al contrario, es térmico, permite ventilación y es ideal para esta tierra tan calurosa. Así mismo, es ecológica, ya que permite que el uso de aire acondicionado sea menor.

"Todo edificio debe contar con un mantenimiento para conservar su estructura y también su parte histórica. Cualquier material no va a soportar sin estos elementos y terminarán colapsando. Con cuidados y conocimientos técnicos, las viviendas pueden permanecer", señaló.

Coincide con los expertos entrevistados, en que lo que más causa daño es la indolencia y poca participación de los diversos actores sociales, desde los dueños al gobierno, pero agrega a la iniciativa privada, y a asociaciones culturales ligadas o no al gobierno.

"El poco patrimonio lagunero se ha ido perdiendo por este desconocimiento y vamos dilapidadndo este patrimonio. Sería importante que las construcciones que aún quedan, sean vistas por quien tenga interés en rescatarlas".

Destaca que sigue sin entenderse que darles un uso, agrega un plus hasta de elegancia, a quien dispone de estas construcciones, que en lugar de ser vistas como casas viejas, deben verse como un espacio digno y de historia.