"Nunca imaginé a una mujer herrera"

Con 66 años a cuestas, 3 hijos y 5 nietos, Armandina Garza decidió aprender un nuevo oficio, que le ha hecho aprender cosas nuevas a diario y le ha dado una visión diferente del mundo.
"Me siento liberada, mis hijos me lo dicen, que se me ve otra cara".
"Me siento liberada, mis hijos me lo dicen, que se me ve otra cara". (Haide Ambriz Padilla)

Torreón, Coahuila

Armandina Garza Fuentes tiene 66 años, es abuela de 5 nietos, madre de 3 hijos y decidió aprender el oficio de herrería para demostrar que las mujeres pueden hacer cualquier cosa que se propongan, ni la edad, ni el sexo, son barreras para seguir creciendo como persona.

"Les digo a mis hijos que no puedo explicarles cómo me siento, ellos dicen que no es necesario que en mi cara se refleja la alegría y felicidad con ese oficio".

Comparte que llegó al CECATI 85 a través del Instituto Municipal de la Mujer de Torreón y la capacitación constante que brinda a las mujeres que se acercan a la institución, con el afán de aprender algo que les sirva para autoemplearse o emprender un negocio.

"Yo iba al curso de inglés, sin embargo estando en el Instituto Municipal de la Mujer, al oír la palabra herrería, me llamó mucho la atención ese curso".

Doña Armandina señaló que sus hijos y nietos están muy orgullosos de que su abuela siga aprendiendo y capacitándose.

"Estar en este nuevo oficio me ha permitido entablar pláticas con señores que se dedican a esto, se asombran de que una mujer sepa el oficio de la herrería, es gratificante".

Como anécdota comparte que en un principio le llamaba "luces de bengala" a los electrodos, señaló que cada día aprende algo nuevo y eso le encanta.

Advirtió que no será herrera de profesión, sin embargo el adquirir nuevos conocimientos es algo muy gratificante para ella.

Doña Armandina antes de tomar la capacitación, se había dedicado al hogar, compartió que cada año monta un bazar navideño ya que le apasiona hacer figuras de fieltro, entre otras manualidades y todo lo montaba en herrería. "Me motivó poder hacer piezas que pudieran exhibirse en este bazar anual".

Adelantó que el 12 de marzo estará exhibiendo el trabajo en la Línea Verde, dijo que le apasiona innovar y no ser copia de nadie, razón por la que se exige mucho en sus creaciones.

"Me siento liberada, mis hijos me lo dicen, que se me ve otra cara. Les digo que no puedo explicarles cómo me siento, ellos dicen que no es necesario que en mi cara se refleja la alegría y felicidad con ese oficio".

"Ahora sé que no hay límites para las mujeres, la mujer puede hacer lo que quiera y se proponga".

"Las compañeras y el maestro me apoyan mucho, el maestro es muy paciente con todas nosotras nos explica maravillosamente las cosas".

"En la vida pensé que las mujeres podríamos hacer herrería, en nuestra época jamás nos hubieran dejado nuestros esposos tomar cursos de estos, lo bueno es que son otros tiempos".