Aristóteles promete pronta liberación de presos nahuas

Un ejido con divisiones internas recibió al mandatario en la sierra, pero refrendaron por mayoría su decisión de “luchar por nuestros derechos” frente a Peña Colorada.
Reunión de los gobernadores de Colima y Jalisco
Reunión de los gobernadores de Colima y Jalisco (Milenio Digital)

Guadalajara

Ayotitlán, el enorme y paupérrimo ejido nahua de la sierra de Manantlán, en los linderos con Colima, estuvo ayer por unas horas en el corazón de la política de Jalisco. Tras visitar el poblado y escuchar las quejas de sus moradores, el gobernador del estado, Aristóteles Sandoval Díaz, acudió a la capital del vecino estado de Colima. El resultado de la entrevista con su homólogo, Mario Anguiano, fue la seguridad de que ese gobierno “perdona” a los nahuas y allana el camino para su liberación.

Pero no será sólo cuestión de buenas voluntades. Los detenidos durmieron una noche más en el Centro de Readaptación Social (Cereso) de Colima en espera de que se venza el plazo para determinar su situación jurídica. A las siete de la noche de hoy, se define si el juez correspondiente encuentra o no elementos para mantenerlos presos o para que enfrenten el proceso en libertad, e incluso, desechar las acusaciones si no encontrara elementos de delito.

El paso por la cabecera del núcleo nahua no fue un día de campo, ante las divisiones internas que existen en el ejido. No obstante, en el enfrentamiento entre quienes mantienen el amparo 462/2013 para defender derechos frente a la mina Peña Colorada, y quienes señalan que la empresa ha actuado de forma satisfactoria, los primeros predominaron, e insistieron en que no han cometido delitos al reclamar lo que les corresponde.

“El gobernador nos pidió que nos uniéramos para mantener nuestros derechos y que él nos dará su apoyo, creemos que sus subalternos lo tenían malinformado”, dijo un líder comunitario por vía telefónica.

“Necesitamos acuerdos y que los acuerdos se cumplan y necesitamos que nuestra gente, nuestra gente que luchó por sus derechos y por los de sus familias, por su tierra, por los compromisos que se hicieron, no pueden estar privadas de su libertad, porque fue solamente exigir justicia, fue a que se cumpliera con lo que pedía y con lo que aspiraba y aquí venimos a hablarles de frente”, les dijo el mandatario.

Sandoval Díaz voló de las montañas a la capital colimense, y tuvo una reunión cordial con el mandatario estatal, Mario Anguiano Moreno, en la casa de gobierno; acordaron poner lo que les corresponda para lograr la liberación de 33 de los 34 aprehendidos.

“Aquí el ejemplo de lo que hemos venido haciendo desde un principio, de cómo los dos gobiernos se entendieron con una agenda común y no sólo en este tema sino en otros hemos trabajado muy unidos”, explicó Sandoval. Recordó que es problema histórico que no ha podido ser resuelto en su totalidad. Por ello, manifestó que se tiene una gran oportunidad para instalar una mesa de diálogo propositiva, donde las partes involucradas lleguen a consensos satisfactorios.

“Más desde lo social, desde lo humano y desde lo sensible, y vamos estableciendo una mesa de acuerdos y que ellos vean disposición y podemos llegar a fondo”, sostuvo a la salida del encuentro.

En la gira, el gobernador fue acompañado por el secretario general de Gobierno, Roberto López Lara, y por el subsecretario de Asuntos del Interior, Raúl Juárez Valencia.

LÍDER INDÍGENA POLÉMICO

Gaudencio Mancilla Roblada, quien ostentó hasta febrero de 2015 el cargo de presidente del Consejo de Mayores de Ayotitlán, ha sido un personaje polémico para los indígenas de Ayotitlán en los últimos días, a raíz de los incidentes violentos del 22 de julio frente a Peña Colorada, que derivaron en la detención de 34 de sus vecinos y un abogado. Ayer, en conferencia de prensa en Guadalajara, se exhibió papelería que desacredita el cargo con que se presenta, pero sobre todo, sus críticos se dolieron del papel que a su juicio jugado en estos días complicados, a favor de los intereses de la empresa y del gobierno de Colima, habituales verdugos de la comunidad en 40 años de coexistencia. Mancilla y su grupo están convencidos de que enfrentar en esas condiciones a la empresa ha sido un error que ha puesto en riesgo a los indígenas.