Argentinos viven la final del Mundial en NL

Algunos aficionados acudieron a distintos restaurantes del estado, donde apoyaron a su país natal durante el partido contra Alemania.
Las familias vivieron el encuentro deportivo con la esperanza ser ganadores.
Las familias vivieron el encuentro deportivo con la esperanza ser ganadores. (Marilú Oviedo)

Monterrey

Al principio el semblante era de alegría, luego de nervios y al final triste, así se mostraron algunos argentinos que se concentraron en restaurantes del estado para vivir la final del Mundial de Futbol Brasil 2014, donde el marcador quedó 1-0, favor Alemania.

Las familias presentes vivieron el encuentro deportivo con la esperanza de que los argentinos fueran los ganadores.

Vistiendo camisas de la selección de su país y los menores con la bandera pintada en la cara, acudieron a un restaurante ubicado en la avenida Garza Sada y Alfonso Reyes, al sur de la ciudad.

Durante 120 minutos vivieron la tensión, acompañada por empanadas argentinas y algunas bebidas.

Por momentos se tocaban la cabeza en señal de desesperación, mientras que otros recorrían algunas distancias con la bandera.

El gol de Alemania cayó y con el mismo, la esperanza de los argentinos se vino abajo, pues quedaban pocos minutos para el final.

Incluso el chef del restaurante, Dante Ferreo, cayó al piso cuando el gol marcó la diferencia.

"No importa, nosotros confiamos en que gane Alemania", comentó.

Sin embargo, la final llegó tras el tiempo extra, y a los argentinos no les quedó otra más que comentar que un segundo lugar no es malo.

"Llegamos a la final y eso para nosotros es un gran logro, un segundo lugar no es nada malo, triste porque perdimos, pero muy contento y orgulloso porque jugaron muy bien; segundo no es cuarto, la próxima será ", expresó Diego, quien se encuentra de vacaciones en el país.

"Pero será para la otra", dijeron los presentes, con los ojos llorosos y rostros de tristeza.

En otros restaurantes del centro de Monterrey hubo menor presencia de argentinos, sin embargo, la asistencia de familias y diferentes lugares de convivencia fue notoria, pues no quisieron perderse la final del Mundial. Ahora se preparan para el siguiente evento deportivo en Rusia.