Arcediano no es necesario “más que para el negocio”

Críticos de la política oficial del agua señalan que ni siquiera se han saldado los perjuicios causados seis años atrás con la megaobra.

Guadalajara

Jalisco, y en particular el área metropolitana de Guadalajara, resuelven sus problemas presentes y futuros con el agua si se cancela el trasvase a la ciudad de León, Guanajuato, y lo que se ha edificado de la presa El Zapotillo se queda como un proyecto exclusivo de la entidad. Resucitar Arcediano es “sólo para hacer más negocio”, señaló el presidente del Consejo Regional para el Desarrollo Sustentable (Conredes), Juan Guillermo Márquez Gutiérrez.

“Se supone que era ya un tema superado, pero [la rehabilitación del proyecto por los diputados] es una muestra de que el motor que mueve esto es mercantilista, no tiene un propósito ecológico ni social, no tiene nada; es sólo cuadrar un esquema de negocio para los grandes inversionistas, para que aporten recursos o entren al negocio, y que controlen el agua […] sería más efectivo cancelar el trasvase, y no utilizar más agua del río santiago, pues no ha mejorado su calidad, y para qué empeñarse en una opción que es a todas luces dañina para los habitantes de la ciudad; utilizar el agua de una cuenca sumamente contaminada, teniendo la posibilidad de utilizar el río Verde que esta en mejores condiciones, es absurdo, pero para evitarlo se tiene que cancelar el trasvase a Guanajuato”, advirtió el también coordinador del Observatorio del Agua del estado.

Por su parte, la directora del Instituto Mexicano para el Desarrollo Comunitario (Imdec), María González Valencia, advirtió que ni siquiera se ha finiquitado el resarcimiento de daños del viejo proyecto cancelado en 2009.

“Nos parece sumamente reprobable, porque no se han reparado los daños que vivió la comunidad de Arcediano, concretamente Lupita Lara y su familia, así como todo el presupuesto publico que se gastó en un proyecto […] el río Santiago continua siendo un río tóxico, no hay un plan de saneamiento integral, y vuelve a ser absurdo que nuevamente quieran revivir un proyecto para dar de beber a la ciudad de Guadalajara; revivir la iniciativa nos parece un retroceso, que vulnera derechos”, dijo.

La “resurrección” del proyecto de Arcediano y las reformas a la Ley de Aguas del Estado de Jalisco y sus municipios entraña riesgos para los intereses de la población, que será presionada con herramientas legales más coercitivas para que pague tarifas por servicios que tienden a ser más caros, por el costo de las nuevas obras y por los intereses de rentabilidad privados que hay en su operación, advirtió por su parte Guadalupe Espinoza Sauceda, integrante del Colectivo de Abogados.

“Efectivamente hablan de hacer una presa de 350 millones de metros cúbicos porque qué sentido tendría hacer ese cambio si le presa hubiera sido cancelada; la diferencia es que el anterior decreto dice en el río Santiago y Verde y este dice nomás para río Santiago, lo que puede sugerir que moverán el sitio de la cortina para no tomar aguas del río Verde”, explicó.

 En ese sentido, los costos pagados para un proyecto previo que implicó estudios de ingeniería, mecánica de suelos, geología, compra de predios y desplazamiento de población podrían haber sido inútiles, al menos en parte.