ENTREVISTA | POR LUIS ALATORRE

Apolonio Betancourt Ruiz Magistrado presidente del Tribunal Superior de Justicia en Durango

Asegura que las recientes modificaciones a las leyes responden a una sociedad que avanza en un marco de libertades.

“Solo las leyes eficaces y prudentes perduran”

Apolonio Betancourt Ruiz, presidente del Tribunal Superior de Justicia.
Apolonio Betancourt Ruiz, presidente del Tribunal Superior de Justicia. (Aldo Cháirez)

Gómez Palacio, Durango

Conocedor nato de la ley, Apolonio Betancourt Ruiz, magistrado presidente del Tribunal Superior de Justicia en Durango, sostiene que las recientes modificaciones a las leyes responden a una sociedad que avanza en un marco de libertades, rompiendo paradigmas que, sin embargo, han polarizado a quienes las avalan y a quienes las rechazan, reflejando una discordancia que se vuelve preocupante.

Las leyes, como la sociedad, han ido cambiando. Lo que ayer era prohibido, hoy es permitido, lo que antes era "bueno", ahora es "malo", son cambios que se han dado en la propia reglamentación social con los matrimonios entre personas del mismo sexo, las adopciones, leyes antitaurinas, entre otras normativas.

"La libertad está constreñida a la responsabilidad y esto hace una sociedad civilizada. Siempre el derecho está más supeditado de uno al del tercero y no puede uno invadir sus esferas jurídicas".

Sobre estos y otros temas, opinó Betancourt Ruiz.

¿Hacia dónde vamos como sociedad?

Hoy se habla de una apertura en la vida social pluricultural, de que hay una apertura total y cuando no hay ésta, se dice que hay discriminación.

Pero no hay duda que las leyes a través del tiempo, van dejando lo que se denomina jurisprudencia, pues las leyes cuando son prudentes, eficaces y cuando ayudan al bien común y benefician al desarrollo de la sociedad y la persona, perduran, pero cuando no no es así, solas caducan, pues la misma sociedad las desecha.

México es un país de libertades y eso queda claro, pero hay aquellos que tildan estas aprobaciones de ley como un libertinaje. ¿Cual es su percepción?

Mi punto de vista es que deben promoverse los derechos y las libertades a la par de las obligaciones y los deberes que tenemos todos, porque hablar solo de derechos sin el equilibrio de las responsabilidades, es alentar un libertinaje sin obligaciones.

La libertad está constreñida a la responsabilidad y esto hace una sociedad civilizada. Siempre el derecho está más supeditado de uno al del tercero y no puede uno invadir sus esferas jurídicas.

Por eso debe educarse a nuestra sociedad con los deberes ciudadanos, los deberes cívicos y también en la ética social.

Esto ha provocado fuertes disputas entre quienes defienden un proyecto y quienes lo rechazan. Y un ejemplo de ello es la aprobación del matrimonio entre personas del mismo sexo y la reciente ley antitaurina autorizada en Coahuila.

¿Qué opinión le merece?

Pienso que debemos ser realistas de acuerdo a nuestra cultura. Yo creo que primero están los derechos y la realidad de las personas y después la de los animales. Desde luego que a veces a través de los animales se educa a las personas en un ambiente inmisericorde cuando se mata a estos animales de manera cruel y violenta.

Yo creo que eso no se debe permitir, pero tampoco pensar que todo está en torno a los animales, cuando hay personas en la calle que no tienen qué comer, que no tienen trabajo y ni quién les brinde esa protección a los indigentes.

Creo que debe haber un equilibrio en este tema verdaderamente importante, pues la escala de valores es lo que más envilece o enaltece a una sociedad. Antes la comunidad lésbico-gay fue por los pactos de civilidad, luego por los matrimonios entre personas del mismo sexo y ahora pugnan por la adopción.

¿Qué opinión tiene sobre este tema?

Sobre la adpción gay dijo: "desde luego hay personas que están a favor y lo festejan, pero también hay otro sector muy importante de la sociedad que no está de acuerdo y la rechaza de manera contundente". 

Creo que una de las partes que en la Constitución Mexicana no debe existir es el concepto de prohibir el derecho a la adopción por el hecho de ser gay.

Lo que ocurre es que tampoco por ser gay no se le va a dar en adopción, pero para adoptar deberá cubrir una serie de requerimientos que son de carácter legal, reglamentario, económico, educación y estabilidad y en la medida que un mexicano cubra con eso, puede tener ese derecho y no por ser de un sexo u otro.

Son temas polémicos. Incluso México se adelanta como si estuviera en el primer mundo, porque es en la Corte Mexicana donde se interpreta y nos ponemos como ejemplo de apertura, pues por un lado se presume apertura, pero por otro hay una polémica muy importante.

Desde luego hay personas que están a favor y lo festejan, pero también hay otro sector muy importante de la sociedad que no está de acuerdo y la rechaza de manera contundente. Yo pienso que no debe estar en la Constitución el rechazo, pero tampoco debe tener una apertura absoluta.