CRÓNICA | POR SERGIO SÁNCHEZ

Ángel Pérez Sánchez, ejemplo de superación

Dejó el golbol para prepararse como entrenador en la especialidad de fisicoconstructivismo recibiendo la certificación de parte de la Conade.

Ángel Pérez Sánchez antes de partido a la capital del estado.
Ángel Pérez Sánchez antes de partido a la capital del estado. (Sergio Sánchez)

Tampico

Su talento, su decisión, su entusiasmo y las ganas de luchar por su hijo, ha forjado un nuevo instructor en Tamaulipas; Ángel Pérez Sánchez, inició a practicar el golbol, deporte exclusivo de las personas invidentes.

La vida le ha dado una oportunidad más para animarse y luchar por ser alguien en la vida, no se derrota, no se da por vencido ante nada.

Maleta en manos, porta una playera tipo polo con los logotipos de la Conade, de la Asociación de Levantamiento de Tamaulipas, está por abordar el autobús que le llevará a Ciudad Victoria, ya en la media noche.

"Vamos a apoyar al equipo de Ciudad Victoria para el nacional de golbol que se realizará la próxima semana, me llamaron para ir al selectivo, aunque yo ya no juego tanto este deporte, ahora me he capacitado para ser instructor de fisicoconstructivismo", dice el deportista de 24 años de edad.

Su padre está atento a las palabras del más grande orgullo de la familia, dispuesto a no quitar jamás el hombro a Ángel para que pueda seguir siendo un triunfador en la vida. "nosotros le decimos que siga adelante, tiene por quien luchar y le tiene que echar ganas".

El atleta con capacidades diferentes, se muestra orgulloso al decir que ya es un entrenador "La Asociación de Fisicoconstructivismo me está ayudando mucho, ya soy entrenador certificado como entrenador de pesas y tengo tres certificaciones más, ahorita me estoy preparando para eso, me está apoyando Jorge Izaguirre, que es seleccionado nacional que pronto estará en un Mister América!".

Explica cómo fue que llegó a la práctica de este deporte. "Desde que estaba en Lagartos (equipo de golbol), yo me metía al gimnasio porque de los cuatro compañeros, era el que menos traía; de niño veía revistas de luchas porque me gustaban, yo veía a los luchadores americanos y se veían diferentes a los mexicanos y supe que se veía así porque hacían pesas, pero cuando era niño no me dejaban cargar nada, así que, gimnasio ni pensarlo, ya cuando pierdo la vista me dije porqué no intentarlo".

A partir del mes de enero de este 2015, el entrenamiento se intensificó y ahora espera el momento de tener su primera competencia por lo que se sigue preparando porque hay una motivación especial "me casé y tengo un niño, Jared Emiliano de un año apenas, pero mi esposa falleció me quedé solo con él y por él ando en todo esto, es mi mayor motivación".