Análisis confirma contaminación de suelos en Bosque La Primavera

El estudio de la UASLP se centró, no de forma exclusiva, en la presencia de arsénico, pero analiza otros metales extraídos de los pozos geotérmicos por los descuidos en los trabajos de exploración.
Los suelos estudiados registran un nivel elevado de arsénico.
Los suelos estudiados registran un nivel elevado de arsénico. (Milenio)

Guadalajara

Un análisis de muestras de suelo en la zona impactada por la exploración geotérmica que realizó en los años ochenta la Comisión Federal de Electricidad (CFE) demuestra que si ésta se abriera a la visita pública, representaría riesgo a la salud, dado que no se hizo una remediación a fondo de la presencia de los compuestos que contaminaron los suelos, de acuerdo al documento Inspección ambiental en la zona geotérmica de la reserva ecológica Bosque La Primavera.

Elaborado por la Unidad de Toxicología Ambiental de la facultad de Medicina de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí, a cargo de Leticia Carrizales y Fernando Díaz Barriga, se trata de un trabajo realizado en 1997 y que confirma los señalamientos de expertos de la Universidad de Guadalajara, ratificados en un informe de 2004, y esta misma semana de enero de 2015, por el investigador Roberto Maciel Flores (MILENIO JALISCO, 14 y 15 de enero de 2015).

El estudio de la UASLP se centró, no de forma exclusiva, en la presencia de arsénico, pero analiza otros metales extraídos de los pozos geotérmicos por los descuidos en los trabajos de exploración. “El suelo superficial impactado por la salmuera [desecho contaminante de los pozos]  está contaminado. Los datos a mayores profundidades también presentan evidencia de contaminación si tomamos como válido el nivel de arsénico registrado en la muestra de control”.

La extensión, aclara, no se puede determinar sin estudios más amplios. “Si se considera que la concentración de arsénico en los suelos superficiales es tóxica, habrá que elaborar un programa de remediación”, pero con base en un muestreo más amplio.

“A pesar de que el sitio donde se localizan los pozos no es utilizado como área recreativa, se presenta un caso extremo: este sería el de un niño de 25 kilogramos de peso que jugase en el sitio más contaminado durante ocho horas sábados y domingos. Se considera una ingesta extrema de suelo de 350 miligramos por día y tomamos para los cálculos 200 mg/kg registrados en el suelo superficial del pozo PR 8. Ser aplica un factor de biodisponibilidad de 100 por ciento para arsénico en dicho suelo”; esto lleva a concluir que se debe mantener cerrado el acceso a los humanos en la zona, mientras no se garantice la inocuidad del área.