Alumnos de Medicina de UG exigen mejorar Facultad

Aseguran que faltan maestros, el inmueble está en mal estado, cuestionan el plan de estudios y advierten que se puede perder la certificación a la carrera de Medicina.
Los estudiantes de Medicina denunciaron problemáticas en la Facultad, durante una rueda de prensa.
Los estudiantes de Medicina denunciaron problemáticas en la Facultad, durante una rueda de prensa. (Arturo Andrade)

León, GTO.

Escasez de maestros, inmueble en mal estado, "hacinamiento" de estudiantes, plan de estudios obsoleto, reducción de plazas en hospitales, entre otras complicaciones, es lo que padecen los estudiantes de la Facultad de Medicina de la Universidad de Guanajuato.

Y es que un grupo de estudiantes de la Facultad de Medicina, integrantes del Comité Universitario de Activación, Renovación y Salud Educativa (Curarse) que se creó con el fin de mejorar las condiciones de este plantel perteneciente a la Universidad de Guanajuato, manifiestan este es el pan de cada día en este plantel y que si la universidad sigue con esta decadencia, esta universidad podría perder la certificación de esta carrera de Medicina, pues cada cinco años organismos como la Consejo Mexicano para la Acreditación de la Educación Médica (Comaen), evalúan la calidad de la educación que ejercen este y demás institutos de medicina, y esta Facultad se volverá a evaluar en 2015.

Hace unas semanas se reunieron estos jóvenes para manifestarles su problemática al rector de la Universidad de Guanajuato, José Manuel Cabrera Sixto, presentándole un pliego petitorio, mismo que se negó a firmar y al que sólo dio respuesta a la problemática de la cuestión de la infraestructura, no solucionando la falta de maestros, los cuales se han reducido a seis profesores de tiempo completo.

Estos estudiantes, dieron cuenta de que en 2001, la Comités Interinstitucionales para la Evaluación de la Educación Superior (CIEES) ya habían alertado a la Universidad de Guanajuato sobre esta problemática y recomendó hacer mejoras en la educación que impartía, pero a la fecha, según los alumnos, se sigue haciendo caso omiso.

Dentro de las peticiones que hicieron estos jóvenes al rector, se encuentran: actualización del modelo y programa educativo que data de 1974, el cual consideran obsoleto; adecuar o desechar el sistema de tutorías disfuncional, que ante la falta de maestros no se cumple; la contratación de maestros de tiempo completo que cumplan con sus horas; plazas y espacios suficientes para practicantes, de internado y servicio social; más y mejor equipo en los laboratorios; dejar de hacinar a los alumnos en las aulas, con tal de recibir a más jóvenes, pues a la fecha se dan clases hasta a 100 alumnos en un salón; biblioteca bien dotada, con libros más actuales; Internet inalámbrico y contar con una cafetería, que se les habría retirado desde hace nueve meses sin explicación alguna, entre otras.