Investigador pide analizar repercusiones en el campo

Omar Puentes afirma que debe responder a la alta exigencia del forraje y tener mayor resistencia al estrés hidrológico.
Anualmente se siembran en la Comarca Lagunera aproximadamente 35 mil hectáreas de alfalfa.
Anualmente se siembran en la Comarca Lagunera aproximadamente 35 mil hectáreas de alfalfa. (Aldo Cháirez)

Lerdo, Durango

Sobre la posible autorización para el uso de la semilla de alfalfa transgénica en la región, el investigador catedrático de la Facultad de Ciencias Biológicas de la Universidad Juárez del Estado de Durango (FCB UJED), Cristo Omar Puentes Valenzuela, comentó que "una semilla transgénica es asunto serio que tiene que ser considerado hasta en las últimas instancias antes de aplicarse".

Precisó que ante estos factores se tendría que revisar primeramente todo lo que podría ocasionar su introducción, donde dijo que se conoce que es una semilla que no se puede reproducir.

Uno de los puntos importantes es que responda al estrés hidrológico a que se le somete, ya que los mantos acuíferos están sobreexplotados y este tipo de cultivo se le riega principalmente con agua de pozo profundo.

Además no debe de afectar a las especies de insectos que estarían expuestos al contacto con ella, mencionado el fenómeno del "síndrome de desaparición de colmenas" que ya afecta al sistema producto apícola de la región lagunera, con una considerable disminución que va del 70 hasta el 80 por ciento en la población de abejas.

"Antes de ser utilizada en el campo lagunero sería determinante que esta semilla responda a las necesidades específicas de la región, donde la exigencia es una alta producción de este forraje y una mayor resistencia al estrés hidrológico, pero seguiría siendo susceptible a la contaminación con los minerales provenientes del subsuelo, tales como el arsénico".

"La introducción de una semilla transgénica es un asunto trascendental, donde se tiene que estudiar a profundidad su composición y las repercusiones de introducirla en una región como la nuestra, dado que tendría que responder a condiciones específicas”, destacó el investigador.

Expuso que en el caso de La Laguna se tendría que responder a una alta producción de este tipo de forraje, dado que la demanda local es grande al contar con uno de los hatos de ganado lechero más extensos a nivel nacional.

Agregó que otro de los puntos importantes es que responda al estrés hidrológico a que se le somete, ya que los mantos acuíferos están sobreexplotados y este tipo de cultivo se le riega principalmente con agua de pozo profundo, siendo necesario que se cada vez se utilice menos recursos en ellos.

“Los puntos a responder son muy específicos, pero no podemos de perder el punto de que los animales seguirán consumiendo agua con minerales pesados, como el arsénico, que ya se conocen las consecuencias por la ingesta prolongada”, mencionó.

Finalmente, Puentes Valenzuela resaltó que es importante vigilar el rendimiento y análisis económico en la posibilidad de utilizar cultivos modificados genéticamente en la región.