Alertan por contaminación de la "transición digital" de la TV

Televisores que podrían ser sustituidos, ocasionarán un gran volumen de basura electrónica que contiene altas cantidades de monóxido de plomo, altamente agresivo contra la salud humana
La llamada "transición digital" ha arrancado en todo el país
La llamada "transición digital" ha arrancado en todo el país (CORTESÍA DE GERARDO BERNACHE)

Guadalajara

La llamada "transición digital" ha arrancado en todo el país. En el caso de la zona metropolitana de Guadalajara se prevé entregar alrededor de 477 mil pantallas planas, y la cifra nacional rondará 3.8 millones de aparatos. El reto ambiental es descomunal, dada la ausencia de un plan de estado que permita recibir y canalizar los televisores analógicos que pasarán a desecho.

Sofía Chávez, Arce, del proyecto Ecovía, "Educación para la sustentabilidad en residuos, acopio y gestión", alertó sobre las consecuencias. Y mostró esta tarde fotografías de aparatos desechados en la colonia Moderna en Guadalajara, tomadas por el académico Bernardo Bernache, "es la consecuencia del cambio a la televisión digital carente de un sistema de educación, recolección y  reciclaje oportuno y adecuado para las televisiones analógicas.  En total calculamos  que se podrían desechar  entre 17 y 20 millones de televisiones analógicas por la transición a la televisión digital  en México", refirió la activista. 

Cada uno de estos aparatos contiene en promedio un kilo de monóxido de plomo: "la exposición al monóxido de plomo se da principalmente por inhalación o ingestión. El plomo dentro del organismo se acumula y permanece en el cuerpo por largos periodos de tiempo. La inhalación o ingestión de monóxido de Plomo puede ser fatal. Una vez el plomo ingresa al organismo pasa rápidamente al torrente sanguíneo y se distribuye de forma no homogénea en el cuerpo, al poco tiempo ingresa al tejido blando: hígado, riñones, pulmones, cerebro, bazo, músculos y corazón, seguido de una distribución lenta a los huesos y en algunos casos se puede acumular en los dientes. La vida media del plomo en la sangre y el tejido blando es de alrededor 28-36 años, pero puede ser mucho mayor en los huesos", dijo a MILENIO JALISCO.

"La exposición al monóxido de plomo puede causar irritación de la piel, ojos y aparato respiratorio. Afecta el tejido de las encías, el sistema nervioso central, riñones, sangre y sistema reproductivo. El plomo afecta casi todos los órganos y sistemas del cuerpo. El más susceptible es el sistema nervioso central. Los efectos son los mismos al ser ingerido o inhalado. Exposición a altos niveles causa debilidad en dedos, muñecas y tobillos, puede afectar el sistema reproductivo masculino y posiblemente afecta la memoria. Además causa anemia, disminución de las células sanguíneas y alteración de las funciones nerviosas", de acuerdo a la literatura científica existente.

"Los niveles de plomo en la sangre permitidos por la organización mundial de la salud han bajado y ahora se dice que “no se puede determinar un nivel permitido” por lo cual se presume que es cero" (ver http://www.epa.gov/espanol/saludhispana/plomo.htmlhttp://whqlibdoc.who.int/trs/who_trs_960_eng.PDF)".

De este modo, hay un riesgo inobjetable para la salud pública. Y no hay publicitada una estrategia de parte del sector ambiental, que encabeza la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales, alertó Chávez Arce.