Invitan a la sociedad para que apoye

Esta noche en el Campestre de Torreón se realizará una cena para ayudar al Albergue y Residencia Juvenil del Padre Manuelito. Además se puede contribuir con ropa, calzado, despensas y muebles.
Se gastan al mes 34 mil pesos.
Se gastan al mes 34 mil pesos. (Cecilia Rojas)

Torreón, Coahuila

Para allegarse recursos se organizó una cena en el Club Campestre de Torreón. Se presentará el grupo "Arcano", en una noche con amor, moda y magia, por que también van a tener pasarela de modas.

La actividad será esta noche en punto de las 21:00 horas, con un costo por persona de 350 pesos, yncluye una cena. Puede pedir informes en el teléfono del Campestre el 7 21 23 23.

"Los gobiernos deben de voltear un poquito, o mucho, a estos lugares, por que protegemos a la juventud, les damos estudios para que sean otras personas y no delincuentes".

No es necesario señalar que la necesidad de recursos es constante y muy alta, ya que el lugar es amplio y requiere de mantenimiento para que no se dañe.

Otro apoyo económico que tienen, es la venta de productos de higiene personal y de limpieza, tal como cloro, shampoo, detergente, suavizante. Todo fue donado por una buena persona y la gente de la colonia sí acude a comprar, también en parte para apoyar a los muchachos.

Sin embargo todos los días se tocan puertas para poder sostener esta obra. Actualmente también están tomando casos muy complejos.

Los hermanitos Jorge de 11 años y Ramiro de 12, no son sus nombres reales, están en el Albergue por una situación lamentable. Su madre abandonó a su padre, quien se ensañaba con los menores golpeándolos hasta el cansancio.

Ellos son los que se encuentran aún en vacaciones en la Residencia, como amos y señores de las instalaciones. "Debemos abrir puertas para que entre mucha gente buena, queremos lograr algo bueno", dice Don Hipólito.

Los jovencitos son amables, aunque algo callados. Jorge quiere ser futbolista, nada más, no piensa en otra ocupación para su vida. No contesta nada cuando se le pregunta por su mamá, solo hace un gesto de "no sé". No se insiste por que es evidente la incomodidad.

A los hermanitos se les aceptó en la Residencia bajo esta urgencia de retirarlos de un hogar donde los golpes eran la constante diaria, aún cuando no son hijos de reos del Cereso.

El mismo abuelo de ellos denunció al padre. Pero hay un trasfondo horrendo, pues el abuelo también tiene un historial de violencia doméstica.

En este caso en particular, se solicitó al personal de la Residencia, que los niños no salieran a la calle, que de preferencia ni siquiera se asomaran y mucho menos que el padre pudiera verlos. Así de grave es la situación.

Quien los visita a veces es la madrastra, la pareja del papá. Ella es la que lleva y trae noticias sobre los niños, que a estas alturas se ven como cualquier niño normal.

Además de apoyos económicos, que se pueden entregar en la Residencia, también son bienvenidos artículos como productos de higiene para los muchachos y señoritas.

Así mismo, prendas de vestir, calzado, cepillos para el cabello, despensas, muebles -por ejemplo, les falta un buen librero-, libros para estudio, útiles escolares y demás artículos que a usted se le puedan ocurrir para que la vida de ellos sea mejor.

"Los gobiernos deben de voltear un poquito, o mucho, a estos lugares, por que protegemos a la juventud, les damos estudios para que sean otras personas y no delincuentes", dice Hipólito.

Lo invitamos a que no falte a la cena en el Campestre y a que su corazón se acerque a la buena obra que se realiza con estos menores tan flagelados por la vida.