Gracias al apoyo lagunero evitan sacrificio de perros

El Albergue Corazón Canino sufrió una grave crisis económica que los llevaría a esta terrible decisión, sin embargo por las contribuciones de todo tipo no se realizó.
Para motivar la donación invitan a conocer el albergue.
Para motivar la donación invitan a conocer el albergue. (Cecilia Rojas)

Torreón, Coahuila

La labor de los albergues que apoyan a animales que están en riesgo en la calle, se ha visto rebasada ya por la gran cantidad de animalitos que hay.

Se calcula que son más de 150 mil perros los que viven en las calles de la región lagunera. Albergue Corazón Canino es uno de estos organismos independientes que se dedican al rescate de ellos. 

"Por el apoyo que hemos tenido, ya no tendremos que renunciar a nuestros canes. Podríamos haberles dado menos comida pero así no tendría sentido, la intención es que ellos tengan una buena vida después de sufrir en las calles".

Realizan actividades diversas para poder solventar sus gastos, en especial en alimentos y medicamento para rehabilitarlos. También cuentan con una veterinaria que brinda servicios a bajo costo y con lo que también se apoyan en la obtención de ingresos. 

Sin embargo llegó un punto a fines del 2014, en el que tuvieron un adeudo de más de 50 mil pesos en croquetas, que se tenía que pagar, informó Martha Téllez, quien dirige este albergue. 

"Es el gasto de tres meses para mantener a nuestros 80 perros. Llegamos a la decisión de que si no lográbamos con la ayuda de la gente juntar esa cantidad, tendríamos que sacrificar a la mitad de nuestros perros". 

La decisión fue dolorosa. Pero la respuesta generosa. Ya lograron abonar 30 mil pesos de ese adeudo, pero aún están pendientes 20 mil que se deben de juntar. 

"Por el apoyo que hemos tenido, ya no tendremos que renunciar a nuestros canes. Podríamos haberles dado menos comida pero así no tendría sentido, la intención es que ellos tengan una buena vida después de sufrir en las calles". 

Informaron sobre la situación tan grave en la que estaban a través de las redes sociales, pero no solo hubo respuesta a través de estos medios de comunicación, sino que la gente fue y apoyó también directamente. 

Aún hace falta la ayuda. Esto puede ser con la compra de artículos que se venden en el albergue, disponiendo de los servicios veterinarios, llevando material reciclable, uniéndose a la página de Facebook con el mismo nombre y también con la entrega de apoyos en efectivo directamente o en la cuenta del albergue, 18501890530 en Scotiabank, cuyo depósito puede hacerse en un Oxxo con el número de tarjeta 4059 3037 0200 1694. 

"Pero sobre todo los invitamos a venir a conocer nuestro trabajo por que hay quien no sabe cómo están las instalaciones y la cantidad de animalitos que tenemos. Se ha malinterpretado por que hay gente que abusa o se aprovecha de estas obras buenas y deja de creer. Pero vengan a conocerlo". 

Además, el mayor apoyo que se puede dar, no sólo al albergue, sino a los perros, es la adopción. Llegan en condiciones terribles, dañados, hambrientos, y son entregados a sus adoptantes con vacunas, esterilizados y listos para integrarse a una familia lagunera. 

Se reciben apoyos en efectivo directamente o en la cuenta del albergue, 18501890530 en Scotiabank, depósito que puede hacerse en un Oxxo con el número de tarjeta 4059 3037 0200 1694.

En diciembre se tuvieron buenas adopciones y en enero también es buena temporada para que la gente acuda y también la oportunidad para que las personas se hagan de un amigo incondicional. 

Los gastos mensuales, de renta, luz, teléfono, agua, salarios, alimentos, ascienden hasta a los 80 mil pesos. No hay apoyos gubernamentales, más que ocasionalmente material para cirugías. 

"Todo empezó de cero y la gente siempre nos ha apoyado. Esta no es la excepción, invitamos a la gente a apoyar a todos los albergues, para que vean el trabajo que se hace en cada lugar". 

Finalmente, Martha invitó a las personas a esterilizar a sus mascotas, por que esta sobrepoblación es debido a que las gentes siguen cruzando a sus perros y gatos, que también merecen una vida digna y libre de sufrimiento.