Albañiles, sin seguridad social ni prestaciones

Pese al alto riesgo físico, mecánico o ergonómico, es uno de los subsectores productivos más afectados sin remuneraciones, cumplimiento de derechos laborales ni acceso a instituciones médicas.

Puebla

La fuerza de trabajo que requiere toda obra de construcción está representada por los albañiles, sin embargo, este oficio está expuesto a condiciones de informalidad, desempleo, situaciones de riesgo y rezagos en el nivel de vida.

Conforme a la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE), en Puebla poco más de 106 mil personas se dedican a actividades relacionadas con la albañilería, es decir, si se juntaran todos los trabajadores de la construcción en el estado, se podría llenar 2.5 veces el estadio Cuauhtémoc.

Pese a desarrollar actividades de alto riesgo físico, mecánico o ergonómico como la carga de bultos de cemento, colocar andamios o instalaciones eléctricas o manejar sustancias químicas sin el equipo necesario, la albañilería es uno de los subsectores productivos más afectados en materia de seguridad social y remuneraciones, muy pocos tienen acceso a instituciones médicas, señaló el dirigente del Sindicato Industrial Agua Santa, Jaime Planell Maldonado.

"Normalmente en el sector de la construcción, el manejo de prestaciones dista mucho de otras actividades como una industria o una empresa, esto lo vemos en las utilidades, difícilmente no se cuenta con un contrato que especifique los derechos, ahorita con la carga fiscal se afectó mucho la utilidad para los trabajadores".

En Puebla, uno de cada 25 trabajadores se dedica al sector de la construcción


Un reporte del Instituto Nacional de Estadística y Geografia (INEGI), revela que en el país habitan 2 millones 419 mil 203 albañiles, de los que el 86 por ciento carece de prestaciones sociales, nueve de cada diez no cuenta con acceso a servicios de salud como beneficio a su actividad laboral, mientras que sólo un 11 por ciento de los trabajadores subordinados y remunerados, ostenta un contrato escrito.

La albañilería, oficio arraigado

Conforme a la estadística del INEGI, el estado de Puebla concentra el 4.3 por ciento de la población mexicana ocupada como albañil, ubicándose como el quinto estado con mayor número de personas que trabajan en este rubro.

Los resultados de la ENOE a 2013, revelan que en once entidades federativas: México, Veracruz, Jalisco, Guanajuato, Puebla, Coahuila, Nuevo León, Michoacán, Oaxaca, Distrito Federal y Chihuahua, reside el 61.3 por ciento de los albañiles.

Con un porcentaje de 4.1, Puebla es uno de los 17 estados del país con mayor proporción de personas dedicadas a la albañilería respecto a la población total ocupada.

Del total de personas que cuenta con un empleo en el vecino estado de Tlaxcala, el 7 por ciento se dedica al oficio de la albañilería, seguido por Querétaro con 6.9 por ciento, Morelos con 6.7, Veracruz e Hidalgo con 6.1 por ciento cada uno.

Conforme al tamaño de la localidad, el 26.3 por ciento reside en zonas rurales, y siete de cada 10 en zonas urbanas.

Ya que la demanda de fuerza de trabajo se identifica en áreas urbanizadas, albañiles en Puebla se desplazan de comunidades como Santa María Xonacatepec, Azumiatla, San Baltazar Tetela, San Pablo Xochimehuacan, y de municipios como San José Chiapa, Amozoc, Cuetzalan, Zaragoza, Izúcar de Matamoros para ejercer su oficio, aunque también los trabajadores "de la cuchara" han migrado a otros lugares del país ante la falta de oportunidades de obra pública en el estado, comentó el dirigente del Sindicato Industrial de Trabajadores de la Construcción "Ignacio Zaragoza", Miguel López Cepeda.

La mayoría sin seguridad social

En Puebla, de cada 10 trabajadores de obra, al menos la mitad está en condiciones de informalidad, esto es que carecen de todo tipo de prestaciones laborales, como seguridad social, aguinaldo, bonos de productividad, fondos de ahorro, registro para atención médica o pago de utilidades, señaló el dirigente del Sindicato Industrial de Trabajadores de la Construcción Ignacio Zaragoza, Miguel López Cepeda.

Evidenció que este tipo de prácticas son comunes entre patrones que desarrollan obras de carácter privado, para "ahorrarse dinero", mientras que el sector público está obligado a registrar por ley a los trabajadores.

La falta de prestaciones laborales no es exclusiva de albañiles, pues afecta por igual a todos los trabajadores vinculados con la industria de la construcción, desde transportistas, carpinteros, herreros, yeseros, personal administrativo en una empresa o maestros de obra.

"Vemos con tristeza esta situación, porque muchas veces los patrones en una obra si tienen 10 trabajadores aseguran a menos de la mitad, aún cuando los trabajadores corren un riesgo de accidentes, muchos evaden la prestación de seguridad social".

López Cepeda agregó que la mayor parte de los albañiles son contratados de manera verbal por los patrones, lo que les impide asegurar una estabilidad laboral, o exigir derechos médicos al momento de un accidente.

"Creo que lo más afecta a nuestros trabajadores es lo relacionado a la seguridad social, además de la falta de registro por los patrones, está el tema del servicio sobre todo para quienes vienen de otros municipios, el personal les pide hoja rosa de afiliación cuando eso ya ni existe, batallamos mucho con el seguro, luego hay obras que no están aseguradas, sobre todo las que están en fraccionamientos privados donde los representantes sindicales ya no podemos entrar", comentó el dirigente.

Bajo salario y largas jornadas

El promedio de horas trabajadas por semana entre los albañiles es de 45, sin embargo, cuatro de cada diez labora más de 48 horas en el mismo periodo, y al menos tres cuartas partes de la mano de obra ocupada en esta actividad son subordinados y remunerados.

Por hora trabajada, los albañiles ganan en promedio 26.4 pesos, es decir, el ingreso por una jornada de ocho horas sería de 211.2 pesos. Mientras que el 73.6 por ciento de los que reciben un ingreso no ganan más de tres salarios mínimos al día y sólo el 1.6 por ciento más de cinco.

El reporte del organismo descentralizado destaca que el 85 por ciento de los albañiles en el país labora en condiciones de informalidad, el 12.8 trabaja para una empresa y 1.4 por ciento en instituciones públicas o privadas.

Este oficio es dominado por los varones con un 99.6 por ciento, mientras que la fuerza de trabajo femenina en la albañilería está representada por el 0.4 por ciento, aunque llama la atención que las mujeres dedicadas a esta actividad, tienen más posibilidades de contar con prestaciones.

Festejan Día de la Cruz

En México, cada 3 de mayo se celebra el Día del Albañil con una fiesta tradicional que consiste en la elaboración a mano de una cruz con materiales alusivos a la industria de la construcción –alambre, madera, varillas o clavos-, la cual es adornada con flores o papeles de colores, y se coloca en lo alto de una obra.

Agrupaciones vinculadas con la industria del cemento, acostumbran realizar un concurso de cruces donde se evalúa la creatividad de los trabajadores y son premiados con herramientas para desempeñar su labor.

Esta fiesta se relaciona con la celebración de la Santa Cruz, patrona de los trabajadores de la construcción, quienes por unas horas dejan a un lado los bultos de cemento, alambre, vigas, la cal y la arena para compartir con los patrones y familiares, una comida que generalmente está conformada por tacos de diferentes guisos, carnitas, mixiotes, mole, arroz y bebidas.